Respuesta Cerebral al Estrés. Plasticidad y carga Alostática

Plasticidad y carga alostática | 21 SEP 18

Respuesta cerebral al estrés

La plasticidad cerebral o capacidad de adaptarse mediante cambios estructurales y en los procesos fisiológicos permite evitar la aparición de diversos cuadros clínicos.

Autor: McEwen B, Gray J, Nasca C Fuente: Journal of Endocrinology 226(2):67-83 2015 Redefining Neuroendocrinology: Stress, Sex and Cognitive and Emotional Regulation

Resumen:
Los mensajeros químicos esteroideos y metabólicos y las señales nerviosas provenientes del sistema nervioso autónomo confieren protección a las funciones cerebrales y corporales al modular su adaptación en respuesta a estímulos estresantes.

La plasticidad cerebral o capacidad de adaptarse mediante cambios estructurales y en los procesos fisiológicos permite evitar la aparición de diversos cuadros clínicos.

 

Introducción

Diversos factores como el nivel socioeconómico y el condicionamiento de la salud provocado por la experiencia de situaciones estresantes representan una carga alostática, la cual produce cambios epigenéticos a nivel genómico o en ciertos mecanismos reguladores mediante la acción de hormonas como las esteroideas (suprarrenales y sexuales) y moléculas de señalización celular.

De esta forma, la carga alostática ejerce un efecto determinante en la comunicación entre el cerebro y los sistemas energético, inmunitario, nervioso autónomo y neuroendocrino. En este sentido, a la comunicación y retroalimentación existente en el eje hipotalámico- hipofisiario-suprarrenal (HHS) se suma el efecto que los mediadores químicos ejercen en los mecanismos reguladores de la cognición, la emoción y las funciones neurológicas.

Dicho efecto se manifiesta en la presentación de trastornos del estado de ánimo, el grado de afección del individuo por su contexto social y el envejecimiento. En particular, las hormonas esteroideas regulan la secreción de factores de liberación y hormonas del hipotálamo y la hipófisis mediante un mecanismo de retroalimentación activado en respuesta a la acción de estos mensajeros químicos en la expresión de genes al unirse a sus receptores intracelulares en los órganos diana (útero, próstata e hígado).

Asimismo, en estudios preclínicos (modelos murinos y con primates) se ha demostrado que existen receptores específicos de las hormonas esteroideas suprarrenales y los estrógenos, en el hipocampo y diversos núcleos cerebrales, implicados en la regulación de las emociones y las facultades intelectuales.

El objetivo de la presente revisión fue exponer el efecto que los diversos mensajeros químicos ejercen en el cerebro y que explica las modificaciones en su arquitectura y función.

Cambios estructurales y funcionales en el cerebro mediados por mensajeros químicos

El hipocampo no sólo constituye una alerta temprana del compromiso de las funciones cerebrales provocado por procesos naturales como el envejecimiento o por lesiones producidas por convulsiones o isquemia, sino que al presentar los receptores de hormonas esteroideas suprarrenales (de mineralocorticoides y glucocorticoides) media la propagación de la señal de las hormonas a otras áreas cerebrales que modulan la conducta, las emociones, el estado de ánimo y las facultades intelectuales (memoria y aprendizaje).

De esta forma, la función de los glucocorticoides en el cerebro no se limita a la señalización de retroalimentación negativa en el eje HHS, sino que incluye otros procesos cerebrales. Por otra parte, la memoria espacial, proceso elaborado en el hipocampo, como la memoria episódica, puede ser afectada por las hormonas sexuales.

Los diversos mensajeros químicos esteroideos y metabólicos (como el factor de crecimiento tipo 1 similar a la insulina [IGF1], insulina y grelina), las citoquinas secretadas por las células inmunitarias y las señales nerviosas provenientes del sistema nervioso autónomo, simpático y parasimpático, actúan en respuesta a estímulos estresantes, de manera de asegurar la permanencia de la homeostasis en el organismo o la alostasis.

Asimismo, los cambios en la señalización de uno de los sistemas implicados en la alostasis, repercuten en los demás sistemas, en lo que constituye una red de alostasis. Si bien la participación de los diversos sistemas, en ese contexto, confiere protección a las funciones cerebrales y corporales, al modular su adaptación puede generar una respuesta anómala, provocada por la acumulación de cambios, que resulte nociva para dichas funciones (se produce carga y sobrecarga alostática).

La alteración en las señales que modulan la alostasis puede determinar la aparición de diversas condiciones como obesidad, aterosclerosis y diabetes

En este sentido, los efectos de la carga alostática se ponen de manifiesto en los cambios estructurales observados en neuronas del hipocampo y en la corteza prefrontal medial, en las cuales se produce la retracción de dendritas y la disminución en el número de espinas dendríticas, en respuesta al estrés crónico (en las dendritas del complejo basolateral de la amígdala se observa el efecto contrario).

La respuesta al estrés y el desarrollo de carga alostática. La percepción del estrés está influenciada por las propias experiencias, la genética y el comportamiento. Cuando el cerebro percibe una experiencia como estresante, se inician las respuestas fisiológicas y conductuales, que conducen a la alostasis y la adaptación. Con el tiempo, la carga alostática puede acumularse, y la sobreexposición a los mediadores del estrés neural, endocrino e inmune puede tener efectos adversos en varios sistemas de órganos, lo que lleva a la enfermedad. Reimpreso de (McEwen 1998).

Cabe destacar que las modificaciones registradas en las dendritas de las neuronas del hipocampo se encuentran, asimismo, luego de la administración continua de glucocorticoides. Esta hormona esteroidea ejerce su acción mediante la unión de su receptor al elemento de respuesta a glucocorticoides en el núcleo celular, complejo que regula la expresión de genes diana o, de manera indirecta, mediante la interacción de su receptor con otros factores de trascripción (AP1, Stat5 y NF-kappaB), implicados en el control de dicha expresión.

Asimismo, existen moléculas intermediarias del efecto de los glucocorticoides en la estructura neuronal, en respuesta al estrés; entre ellas es importante mencionar al activador tisular del plasminógeno, el BDNF y la lipocalina 2.

En contraposición, los endocannabinoides, en particular el receptor CB1, contrarrestan el efecto del glucocorticoide en respuesta al estrés, en la corteza prefrontal medial y el complejo basolateral de la amígdala.

Por otra parte, los glucocorticoides y los estrógenos modulan los procesos metabólicos en la mitocondria, lo que se traduce en cambios en los niveles de calcio intracelular y en la formación de radicales libres. Es importante mencionar que estudios preclínicos sugieren que los estrógenos modularían la respuesta al estrés crónico al evitar la retracción de las dendritas en las neuronas del hipocampo y la corteza prefrontal medial.

Por otra parte, en diversos modelos con animales, se ha observado que las hormonas esteroideas y demás mediadores químicos provocan cambios moleculares en las neuronas, los cuales determinan respuestas diferentes en animales que fueron expuestos con anterioridad a ciertos estímulos estresantes, respecto de aquellos que no se encontraron sometidos a estos estímulos.

En el contexto de carga alostática, las modificaciones se verificarían en la presencia de un patrón de expresión de genes diferente del registrado en condiciones no estresantes, determinado por cambios en la actividad de los ARN no codificantes, en la metilación de la citosina en el ADN y en la estructura de las histonas. Los glucocorticoides inducirían la expresión de cannabinoides en respuesta a situaciones extremas, lo que conferiría la plasticidad cerebral necesaria para evitar la aparición del trastorno de estrés postraumático.

Por otra parte, capacidades cognitivas como la memoria pueden estar comprometidas al disminuir, en la edad avanzada, la plasticidad neuronal. No obstante, las interacciones sociales, el ejercicio físico y el aprendizaje promueven un incremento en el volumen del hipocampo y en la neurogénesis de la circunvolución dentada.

Cabe destacar que las diferentes vivencias de un individuo desde su niñez, como las situaciones estresantes, condicionan la expresión de los genes, mediante la determinación de patrones de metilación específicos de las islas de CpG.

Asimismo, se ha postulado que los receptores de mineralocorticoides, en respuesta al estrés agudo y crónico, provocan la disminución en la expresión del receptor metabotrópico de glutamato (mGlu2) en el hipocampo, lo que se traduce en un aumento de los síntomas de depresión y ansiedad.

En concordancia, los pacientes con trastorno depresivo mayor muestran una mayor activación del sistema de receptores de mineralocorticoides, en combinación con una reducción de la cascada de señalización mediada por glucocorticoides, alteraciones que afectan el funcionamiento del eje HHS y la elaboración de procesos cognitivos.

Sin embargo, es necesario efectuar estudios adicionales para establecer las consecuencias de la activación de la señalización mediada por mineralocorticoides en los cambios epigenéticos en respuesta a diferentes factores del entorno como el cuidado materno.

El cerebro reconoce el estímulo estresante y regula la activación del sistema neuroendocrino y autónomo, de manera de lograr la adaptación o alostasis

En este sentido, el modelo de alostasis epigenética postula que, en el adulto, la respuesta al estrés, que comprende la activación de ciertos mecanismos fisiológicos y la manifestación de determinadas conductas, se encuentra condicionada por los cambios epigenéticos o de los factores que regulan la expresión génica.

Cabe destacar que el cerebro reconoce el estímulo estresante y regula la activación del sistema neuroendocrino y autónomo, de manera de lograr la adaptación o alostasis.

No obstante, existen factores extrínsecos que pueden afectar la determinación de alostasis o carga alostática, como el ejercicio físico, los hábitos alimentarios, el consumo de alcohol o cigarrillos y el contacto social.

Asimismo, otros factores, como un nivel socioeconómico bajo, se correlacionan con un aumento en las anomalías registradas en la conformación de la sustancia blanca (al igual que en las personas con diabetes tipo 2) y en la mielina y, en la presencia de deterioro cognitivo (tener un significado y un objetivo en la vida, contrarresta la disminución de las facultades intelectuales).

Conclusión:

La comunicación del cerebro y el cuerpo no se limita al sistema neuroendocrino sino que existen mensajeros químicos que actúan en respuesta a factores físicos y del entorno social del individuo, que participan en dicha comunicación y condicionan la salud y la incidencia de enfermedades.

La plasticidad cerebral determina su capacidad de adaptarse mediante cambios estructurales y en los procesos fisiológicos, en respuesta a las señales químicas inducidas por diversos estímulos, esta capacidad puede ser aumentada mediante fármacos y medidas específicas que mejoren el contexto psicosocial del individuo.

 

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Medir El Dolor con Tecnología Económica

Medición del dolor: 2 megas de dolor en el molar

  1. febrero 2016 http://news.doccheck.com/es/newsletter Por: Erich Lederer

....000.dolorEl mundo de la medicina confía cada vez más en una clínica informatizada. Sin embargo existen dolencias que parecen encontrarse más allá de cualquier análisis realizado por una máquina. Ahora diversas estrategias buscan medir el dolor de forma fidedigna, con resultados sorprendentemente buenos.

En lo referente a la medicación para el dolor, los médicos y el personal sanitario se rigen por las declaraciones subjetivas de los pacientes, aunque a veces recurren a un cuestionario estandarizado. Cuando se trata del derecho y la justicia en los tribunales, se aplica entonces la resonancia magnética funcional. Sin embargo, este método no está lo suficientemente comprobado y resulta demasiado costoso [Paywall] para aplicarlo en la cama del enfermo.

Signos de dolor influenciados

De modo que siempre depende un poco del entorno y del médico si un paciente en un estado obnubilado de conciencia recibe una sobredosis de analgésicos, si sólo se le prescribe que apriete un poco más los dientes o si el responsable es capaz de evaluar su situación adecuadamente. La comunicación resulta particularmente difícil en el caso de niños pequeños o de adultos con problemas de expresión oral y escrita.

Aunque en las directrices existen indicios de los posibles parámetros relacionados con el grado de dolor, quien busque los estudios que certifiquen estas evidencias por lo general tiene un éxito muy limitado. La sudoración y la reducción resultante de la conductividad de la piel pueden indicar dolor, pero de acuerdo con varios estudios [Paywall] no se consideran marcadores fiables. La contextura de la piel, la humedad ambiental y la temperatura desempeñan un papel demasiado elevado en la medición. La situación es similar con otras alteraciones del sistema nervioso autónomo. La variabilidad del pulso y del ritmo cardíaco dependen de influencias farmacológicas, además de otros factores como la edad, el género y la comorbilidad. Del mismo modo, la dilatación de las pupilas puede servir como indicación de dolor, pero no es adecuada para una medición cuantitativa.

Sufrimiento digitalizado mediante EEG

Al igual que con otros métodos de imágenes médicas, la derivación específica de señales de dolor mediante un EEG (ElectroEncefaloGrama) ha progresado considerablemente en los últimos tiempos. En 2011, Leslie Prichep y sus colegas de la Facultad de Medicina de la Universidad de Nueva York publicaron un estudio de viabilidad para el análisis del dolor mediante la medición de las ondas cerebrales en pacientes con dolor crónico. Los cálculos matemáticos llevaron a los investigadores hacia las regiones de la superficie del cráneo de mayor relevancia. Los datos correspondientes de EEG confirmaron las imágenes de la resonancia magnética funcional y apuntan a diversos centros cerebrales que están involucrados de manera significativa en la percepción del dolor: el tálamo, la corteza somatosensorial, la ínsula anterior y posterior, partes de la corteza prefrontal así como el giro cingulado. Cuando se recurre a sedantes, la potencia de la señal de la derivación en estas regiones disminuye.

Estos hallazgos del grupo de investigación en Nueva York han servido como base para una empresa Start-up: PainQx, con la licencia del algoritmo de EEG de los neuroinvestigadores neoyorquinos, pretende ofrecer en pocos años una medición económica del dolor. El grupo diana no solamente son los médicos y hospitales, sino también hogares y residencias de ancianos, donde los residentes no siempre son capaces de expresar su estado de forma inteligible. Pero una documentación más barata del dolor en estudios clínicos también debería servir de incentivo a la industria farmacéutica para apoyar al desarrollo de “PainQx”: un dispositivo móvil recibiría los datos y mostraría el resultado final, mientras que la evaluación se llevaría a cabo en un centro de cálculo con base en la nube.

Una publicación de 2014 [Paywall] proveniente de la India refuerza las esperanzas de la joven empresa de Filadelfia, pues considera que el análisis por EEG de ciertas señales es una buena posibilidad para controlar y de la ajustar el grado de narcosis anestesia. En la derivación de las ondas cerebrales periféricas todavía se observan problemas, pues los potenciales inducidos se miden a cierta distancia de su lugar de origen y ciertas influencias externas pueden afectar la exactitud de las señales registradas. Al contrario que en el análisis por EEG, en la magneto encefalografía los sensores miden los campos magnéticos que tienen lugar mediante la actividad dendrítica intracelular y por ello permiten derivaciones más directas. Sin embargo, esta última técnica resulta muy compleja y por tanto aún no forma parte de las rutinas clínicas.

El prometedor análisis de la mímica

Otro grupo de investigadores de San Diego intenta hacer medible el dolor en los niños a través de un enfoque muy prometedor aunque completamente diferente: un sistema automatizado capaz de leer las emociones a partir de las expresiones faciales, denominado “Facial Action Coding System”. 46 patrones anatómicos de movimiento distintos permiten inferir si la persona está enojada, eufórica o pensativa. El software, conectado a una cámara de vídeo, puede sacar conclusiones sobre los posibles dolores experimentados al observar a una bajada de las cejas, el ceño fruncido, mejillas levantadas o una boca compungida. Entretanto el programa es lo suficientemente rápido como para indicar el estado de ánimo de forma instantánea, produciendo resultados sorprendentemente precisos. El ordenador identifica también los estados de ánimo fingidos mejor que los analistas faciales humanos.

Jeannie Huang y sus colaboradores publicaron en la revista “Pediatrics” un estudio con 50 niños de entre 5 y 18 años después de una apendicectomía laparoscópica. Una cámara captaba los rostros de los pacientes en diversas consultas postoperatorias y una visita de seguimiento tres semanas más tarde, pudiendo captar los dolores persistentes de la cirugía así como el dolor inmediato que se producía al presionar la herida. Al comparar los resultados de una escala subjetiva aplicada a los pacientes adolescentes con la tecnología de vídeo se obtuvieron muy buenos resultados, tanto en el dolor agudo como en el persistente. Las estimaciones del personal de enfermería y de los padres (tanto cualitativas como cuantitativas) también sirvieron para evaluar la medición del dolor mediante esta tecnología óptica. Mientras que el personal sanitario -a diferencia de los padres- evaluó mejor si los pacientes sentían dolor durante las consultas, los progenitores identificaron con mayor certeza el grado de dolor percibido. El personal médico con frecuencia subestimó el sufrimiento de sus pacientes. El análisis de imágenes por ordenador fue al menos equivalente a los mejores resultados obtenidos por los observadores humanos.

Diez años de tormento

En promedio son necesarios diez años para que las personas que padecen una patología del dolor reciban un tratamiento adecuado. Por ello sería importantísimo disponer de una herramienta adecuada de diagnóstico tanto para el dolor agudo como el crónico, que pudiera integrarse a la rutina clínica con un costo reducido. Resultaría especialmente significativa para aquellos casos en los que el paciente es incapaz de comunicar su estado de forma inteligible. Actualmente existe una serie de buenas ideas, pero todas ellas aún deberán superar la prueba de su aplicación práctica mediante grandes estudios. En nuestra época nadie debería ocupar una cama de hospital padeciendo fuertes dolores que no son atendidos. Al igual que con los métodos de tratamiento, es necesario que haya avances también en el diagnóstico.

 

 

 

Bertrand Russell y sus Diez Mandamientos

Recomendaciones del gran sabio inglés para sus alumnos

Bertrand Russell y sus diez mandamientos

Un decálogo para el conocimiento racional y la honestidad intelectual. Autor: Ricardo T. Ricci, San Miguel de Tucumán Fuente: http://www.intramed.net 

Sabido es que Bertrand Russell tuvo distintas facetas durante su prolongada vida. En su juventud sorprendió al mundo escribiendo en compañía de Alfred North Whitehead, “Principia Matemática”, obra monumental que pretendió constituirse en la cima de la razón humana. Wikipedia se permite presentarlo de este modo: Bertrand Arthur William Russell, 3.º conde de Russell, OM, MRS (Trellech, 18 de mayo de 1872 – Penrhyndeudraeth, 2 de febrero de 1970) fue un filósofo, matemático, lógico y escritor británico ganador del Premio Nobel de Literatura y conocido por su influencia en la filosofía analítica, sus trabajos matemáticos y su activismo social. Contrajo matrimonio cuatro veces y tuvo tres hijos.

Vivió por lo tanto 98 años y su obra es vastísima. Una personalidad de este tipo permite que a su alrededor surjan voces que lo elogian de manera pertinaz, y voces de detractores encarnizados. No es propósito del presente trabajo, sumergirse de manera experta y crítica en la vida y la obra de Russell, carezco de la mínima formación para emprender tal tarea. Lo que deseo, es asomarme a unas recomendaciones que él formuló en forma de decálogo útil para la vida académica en particular, y la vida misma en general.
Deseo hacer dos pequeñas advertencias: La primera es que el tratamiento del presente tema no implica mi adhesión a la completa obra de Russell, no desearía resultar encasillado como pro russelliano, y mucho menos como anti russelliano. Hace bastante tiempo que en mi vida intento no encolumnarme excluyentemente en alguna posición extrema. No deseo sumarme a la horda de los tibios ya que mi propósito, acaso inocente, es rescatar de todos lo mejor. Reconozco que este no es un terreno necesariamente cómodo, implica habitar en las fronteras y ello tiene sus ventajas y desventajas como la tiene cualquier sitio en el que quieras asentar tu vida. No me es posible ‘admirar’ a Russell, carezco de elementos sistemáticos para hacerlo, sí me parece muy interesante reflexionar sobre la mínima parte de su obra que elegí, porque me llamó la atención y creo que es rica para entresacar algunas conclusiones personales.

En segundo lugar deseo hacer un pequeño comentario sobre una palabra que se encuentra al principio del texto, la misma representa una postura polar en una agitada y prolongada discusión que, de algún modo marcó un hito en la intelectualidad de los dos siglos recientemente pasados. Esa palabra es ‘Liberal’. Sé, que en el contexto de la obra de Russell, la misma puede tener un sentido que acaso no concuerde con el significado que le asignaban sus adversarios filosóficos y políticos. En la traducción que hice de sus escritos, asigno a la palabra ‘liberal’ y a su derivada ‘liberalidad’, el significado que se encuentra en el Diccionario de la Real Academia Española de la Lengua. En su primera entrada al adjetivo en cuestión dice:   Generoso, que obra con liberalidad, en el quinto: Inclinado a la libertad, comprensivo  Cuando se consulta por ‘liberalidad’ me parece que nos acercamos más al sentido. En la primera entrada reza: Virtud moral que consiste en distribuir alguien generosamente sus bienes sin esperar recompensa. En la segunda: Generosidad, desprendimiento. Teniéndolas en cuenta y abrazando su estricto significado, intento interpretar el texto de Russell.
Hechas estas quizás innecesarias aclaraciones, vamos a trabajar sobre el texto del filósofo inglés. Valga aclarar que del mismo he realizado la traducción más fiel que me ha sido posible; valga también recordar que todo traductor es de alguna manera un traidor. El sentido expresado en el contexto de la lengua original difícilmente puede ser trasladado sin vicios a otra lengua. Siguiendo esa premisa, y contando con la buena intención a la hora de traducir, seguramente se van a deslizar imprecisiones. Algunas de ellas serán ocasionadas por el manejo inadecuado del idioma inglés, y otras porque necesariamente mi propia cosmovisión va a encontrar un resquicio para matizar las proposiciones según sus criterios. En definitiva soy el responsable absoluto de lo que sigue, el famoso Premio Nobel quizás se escandalizaría, quizás no.

El decálogo

“Posiblemente la esencia de la perspectiva liberal pueda ser incorporada a modo de un nuevo decálogo, sin la intención de reemplazar los Diez Mandamientos, más bien de complementarlos si ello fuera posible. El decálogo que, como maestro, deseo promulgar, podría ser formulado de la siguiente manera” Cabe recordar que los destinatarios de esta lista de recomendaciones son sus propios alumnos

1 No te sientas absolutamente seguro de nada.

Un enorme desafío intelectual. Un modo de separar de la manera más segura la ciencia de las creencias. La duda, no considerándola como metodología excluyente, es un permanente acicate para conseguir más y más conocimiento, para solidificar lo ya conocido, y para abrir las puertas a problemas e hipótesis nunca pensados.
Una de las características básicas de la ciencia es su falibilidad. La presente recomendación, se halla en directa relación con la posibilidad de enmendar errores, de reformular premisas y de revisar la metodología utilizada. Es menester advertir que las creencias no se discuten y aportan seguridad, sin embargo no es conveniente que acallen las preguntas. Es posible, y de hecho se observa con frecuencia, como la ciencia se transforma en una creencia con numerosos y devotos acólitos. No sentirse seguro de nada, es una actitud que convive sin contradicciones con la esencial incertidumbre de la vida humana. Sea bienvenido el consejo.

2 No pienses que vale la pena ocultar la prueba, pues con toda seguridad ésta saldrá a la luz.
Un consejo que estimula a la honestidad intelectual. Podemos intentar ocultar pruebas para que otros no se vean decepcionados, podemos alterar datos en los trabajos científicos de modo que las nuevas evidencias, no tiren a los desperdicios aseveraciones que anteriormente hicimos. Las evidencias pueden ponerse en contra de nuestras hipótesis, cabe tener en cuenta entonces, los diferentes niveles en los que se encuentran hipótesis y evidencias. Las hipótesis pertenecen al ámbito de lo mental, al ámbito de lo conjetural, no son portadoras de verdad; las evidencias en cambio, son productos de la interacción del método con la realidad. Pertenecen por lo tanto al reino de lo real, pueden confirmar o refutar las hipótesis. Ya nos estimulaba el viejo Karl Popper a falsar las hipótesis, a buscar la refutación, a encontrar la evidencia que se erija en contraejemplo. Es la esencia del espíritu científico, lo contrario lo devalúa de tal modo que lo caricaturiza.
La prueba, el dato, la evidencia pertenecen al mundo de lo real. Habitan en ese mundo que se halla presupuesto en el trabajo de los científicos. La evidencia está allí, la tarea es desentrañarla, traerla para que se torne inteligible. Antes o después la evidencia sale a la luz.
A veces las evidencias nos sorprenden, se nos abalanzan hasta asombrarnos; en esos casos cabe estar atentos. Estarlo tiene que ver con la permanente curiosidad y la cotidiana búsqueda de información. Es menester ir acumulando ordenadamente conocimientos de modo que, ante la brusca aparición de la evidencia, sepamos reconocerla, y sacar provecho del hallazgo. Como consejo para científico, tiene una validez incontrovertible y saludable, así mismo no me parece desatinado tenerlo en cuenta para los fenómenos en los que nos encontramos involucrados en la vida cotidiana.

3 Nunca te desanimes pensando que no vas a tener éxito.

¡Premisa de vida si las hay! Podría ser incluso más breve, ‘nunca te desanimes’. Las realidades que vivimos parecen conspirar contra nuestro ánimo, sin embargo ese no es más que un modo de ver. En muchos casos existen obstáculos verdaderamente difíciles. No obstante muchas de las vallas con las que nos debemos enfrentar en nuestra carrera, son proyecciones de nuestra mente/cerebro. En ninguno de los dos casos conviene desanimarse, por el contrario la tarea consiste en redoblar los esfuerzos, intentar por caminos alternativos, sacudirse el polvo y levantarse de nuevo. Las neurociencias nos enseñan que la tendencia a la sociabilidad es una característica particularmente desarrollada en el ‘cableado’ de nuestro cerebro. La sociabilidad es compañía, el gesto empático que recibimos es un reaseguro contra la soledad egocéntrica. Hay casos en los que sobreponerse a las vicisitudes de la vida es muy difícil, en ellos quizás sea oportuno considerar las palabras de Viktor Frankl que nos recuerdan que si bien en muchos casos no somos capaces de torcer la realidad, somos libres de elegir el modo en que la enfrentamos.
Por otro lado, de vez en cuando es conveniente reformularnos nuestro concepto de éxito. El éxito se puede asociar a un final de camino que nos hemos propuesto, ese objetivo puede hacerse lejano y puede que nunca se pueda concretar, pero… ¿Por qué despreciar el camino mismo? Acaso ver en perspectiva el camino recorrido nos permita reconocer en él al éxito. Tanto en la vida como en la tarea propia de los científicos, incluso una catarata de errores tiene saldo positivo. Cada refutación nos enseña por donde ya no debemos ir, eso no es poca cosa. De todos modos la recomendación de Russell tiene sabor a sano optimismo, a confirmar el inquebrantable espíritu fáustico del ser humano que, con enormes aciertos y lamentables desaciertos, ha impulsado a nuestra especie desde siempre.

4 Cuando te encuentres con una oposición, incluso si viene de tu esposa o hijos, esfuérzate por vencerla con argumentos y no con autoridad, pues la victoria que depende de la autoridad es irreal e ilusoria.

¿Una aguda muestra del humor inglés? Destaca precisamente aquellas instancias opositoras a las que nunca vale la pena enfrentar por ser sordas tanto a los argumentos como a la autoridad.
Más allá del sarcasmo doméstico, un consejo que tiene dos vertientes. Una vinculada a la razón y otra a la emoción. Sabemos que ambos procesos mentales no se hallan separados, sin embargo se hace la distinción por comodidad explicativa. La razón nos indica que todo opositor en el ámbito académico, resulta ser un verdadero estímulo para la argumentación siempre que las divergencias se reserven para discutir interpretaciones, valoración de datos, elaboración de teorías o pertinencia de las observaciones, entre muchas otras instancias de trabajo. Un verdadero opositor nos obliga a reforzar nuestros argumentos solidificándolos y reformulándolos, a planear otras instancias de demostración, a hacer más transparentes los procesos de verificación.

Un agudo opositor es un tesoro que no debemos perder, constituye un capital invalorable dentro del proceso de desentrañar la verdad. Alguien dijo alguna vez algo así como que del encuentro de dos encarnizadas argumentaciones surge la chispa de la verdad. “Mi maestro Piaget decía que era bueno elegir un “buen enemigo” para refutarlo con las propias ideas y experimentos.”
Pero el hombre no es pura razón, la vida resultaría aburridísima si así fuera. En lo que denomino vertiente emocional incluyo varios motivos de confrontación que nada tienen que ver con el surgimiento de la verdad. Celos profesionales, envidias y resentimientos, cuestiones socioculturales, adversidades históricas, administración de cuotas de poder, rencillas partidarias, etc. Todos ellos pueden disfrazarse de argumentaciones razonables para boicotear, entorpecer, o hacer fracasar el trabajo de los otros. En estos casos también sirve el enfrentamiento en el terreno de la argumentación y, agregaría, en el de la metacomunicación. Este último concepto proviene de la Teoría de la Comunicación y se refiere a la observación de segundo nivel, es decir la observación de los observadores. Un ejemplo: cuando una discusión se encuentra en un punto álgido y paralizante conviene colocarse en una posición ‘meta’, es decir observar la interacción comunicativa desde un metanivel. Podríamos decir, ‘vernos discutiendo’. Desde esa posición ‘meta’ se pueden distinguir más fácilmente las cuestiones que permanecen en una determinante posición secundaria entre los ‘contendientes’. Podemos sacar a la luz los verdaderos procesos relacionales que atentan contra la discusión de los contenidos.

Las disputas pueden zanjarse con actos de autoridad, es cierto que estos suelen aportar soluciones de corto plazo y en general no demasiado significativas en lo referente al contenido de las disputas. Sin embargo (esto es políticamente incorrecto decir), todos los que en algún momento hemos detentado cargos de responsabilidad en el ambiente académico debemos ejercer la autoridad que proviene de la responsabilidad y el servicio. De lo que sí debemos estar conscientes, es que sólo se tratan de soluciones de corto plazo; en un tiempo prudencial se pueden reiniciar, intentando delimitar el espacio de lo que se encuentra en disputa en la medida de lo posible. Debemos recordar que el ser humano no puede optar por ponerse a sí mismo en ‘modo razón’ o ‘modo emoción’, siempre ambas trabajan juntas para lograr la sintonía fina de cada una.

5 No tengas respeto por la autoridad de otros, pues siempre se encuentran autoridades en contrario.

Quizás sea un defecto de traducción, es muy fuerte sostener que no se debe tener ‘respeto’ por la autoridad de otros. Creo que en este caso se refiere a que la autoridad presente (un experto en un tema específico) o citada (un artículo producido por un experto), no nos limite en nuestra creatividad respecto del tema en cuestión. Dicen los abogados que tanto a favor del fiscal como de la defensa, existe un 50% de la jurisprudencia a favor. Me parece que podemos convenir que los argumentos de autoridad no sean determinantes ni concluyentes, pero claramente no podemos desoírlos. Los escolásticos decían que el argumento de autoridad es el último de los argumentos, pero es un argumento.  No tenerlos en cuenta demostraría una actitud pretenciosa, soberbia y temeraria de parte nuestra, por el contrario darles un valor superlativo puede conducirnos a la inhibición y a la parálisis científica.

En la vida diaria, desoír los consejos del contador, porque provienen de una figura de autoridad puede resultar catastrófico para nuestras finanzas, por ejemplo. Interpreto que los argumentos de autoridad deben ser considerados como guías o advertencias para facilitar el recorrido del propio camino. Valorándolos en su justa medida tienden a prevenirnos sin invalidarnos. En mi formación como médico, ¿cómo desperdiciar las opiniones del mi jefe de sala mientras hacemos la revista diaria? Su opinión sólidamente argumentada me sirve de norte en la etapa de aprendizaje, que por otra parte no termina nunca. Ahora, darle el valor de Vox Dei sería una flagrante exageración.
La experiencia me ha enseñado el alto valor que posee atender al consejo del experto, sin embargo habiendo recorrido ya un camino, se siente el llamado a seguir el propio derrotero, se desarrolla un olfato especial carente de infalibilidad pero que puede constituirse en la punta del hilo a nuevas realizaciones, y en la llave de la puerta de la novedad.

6 No uses el poder para reprimir opiniones que consideres perniciosas, pues si lo haces las opiniones te reprimirán a ti.
Notable consejo que se vincula de manera directa con algunos de los que venimos considerando. Como responsables de áreas de trabajo, el uso del poder para imponer condiciones, es siempre una tentación contra la que hay que luchar. La paciencia y la escucha son virtudes del líder. Conviene aclarar que estamos refiriéndonos al nivel de la opinión que es un grado menor de conocimiento. Se puede opinar esto o lo otro con cierta liviandad, la prueba no es condición para la mera opinión. Sin embargo la opinión colapsa ante el conocimiento probado, se rinde ante la evidencia.

En los grupos humanos la opinión puede servir para abrir caminos que pueden resultar de interés, algunas veces se presentan como alternativas posibles al conocimiento instaurado; pero la opinión debe recorrer aún el camino a la contrastación, aún tiene que convertirse en una hipótesis que habrá de vérselas con la base empírica. Sólo de allí surgirá el conocimiento probado, es decir la ciencia. Se trata del viejo camino de la Doxa a la Episteme, representan niveles de conocimiento de diferente jerarquía. Tener una buena predisposición ante las opiniones, es tener atención a la novedad. Usar el poder en contra de ellas puede redundar en nuestro perjuicio y, lo que es aún peor, en el de los que están a nuestro cargo.

7 No temas ser excéntrico en tus opiniones, pues todas las opiniones aceptadas ahora alguna vez fueron excéntricas.

“Bienaventurado aquel al que ladran los cretinos, porque su alma nunca les pertenecerá”
Nos sentimos excéntricos cuando hacemos alguna proposición o decidimos algo que se sale de los cánones habituales. En ciencia ocurre a menudo; se producen esos momentos denominados ‘Eureka’, en los cuales entrevemos la solución a un problema que nos preocupa desde hace tiempo, y por fin parece que vamos a solucionar. Los avances en las ciencias los hacen quienes tienen ideas nuevas, inspiraciones que alteran el orden constituido de tal modo que parece que se va contracorriente. La educación a la que estamos habituados en todos los niveles, pocas veces premia la creatividad y las ocurrencias nuevas. En general participamos en sistemas educativos que premian la memorización, la producción en cadena y la ley del menor esfuerzo. No es raro que haya alumnos, y también maestros o profesores, que manifiesten encontrarse absolutamente aburridos en ese esquema de cosas. Ser excéntrico, es decir haberse salido del centro habitual, permite ver las cosas desde perspectivas diferentes y a menudo originales. Salirse del centro permite además, una nueva valoración de sí mismo y del mundo circundante. Ambas condiciones favorecen la novedad. “A esto llamaba Piaget: Descentración.”

Ahora bien, ser tildado de excéntrico, no significa serlo. Sin embargo quienes realizan el juicio así lo ven. Es en estos casos en los que tampoco hay que temer a pesar de la sentencia de los pares, si se está convencido y hemos juzgado críticamente, hay que seguir adelante. La excentricidad se supera con nuevas evidencias, con proposiciones que a los otros les resulten más factibles, efectuando traducciones que vinculen lo viejo con lo nuevo. Es un verdadero trabajo.

La novedad, no es siempre bienvenida en la sociedad científica en los períodos de ‘ciencia normal’ en los que se halla instalado el paradigma a lo Kuhn . Representa una ‘anomalía’, que al alcanzar un estado crítico provocará el cambio paradigmático. En los largos períodos de ‘normalidad’ de la comunidad científica, la presencia de los ‘excéntricos’ permite que la savia del conocimiento siga progresando con la novedad.

8 Encuentra mayor placer en el disenso inteligente que en la aceptación pasiva, pues si valoras la inteligencia como se debe, lo primero implica una más profunda aceptación que lo segundo.
Sin dudas un consejo excelente. Difícil de vivir y tolerar la mayoría de las veces, pero a la corta o a la larga excelente. Somos muy propensos a la adulación, nos encanta que nuestras realizaciones sean reconocidas y valoradas por los demás. Se trata de un mecanismo de refuerzo que le hace muy bien a nuestro cerebro social, sobre todo en el área que registra las recompensas y las confirmaciones de nuestro ser – estar en el mundo. La adulación es el caso extremo, pero no nos gusta que nos lleven la contra. En general sentimos, que hemos calculado todos los riesgos y detalles de nuestras decisiones y que nada se nos puede haber escapado. ¿Cómo puede ser que ahora venga alguien a decirme que las cosas no son del todo así, que debo atender a tal y cual detalle?
Dar cabida al disenso, a la opinión en contrario, a los argumentos que se nos oponen, es valorar la inteligencia del otro, y además valorar nuestra propia inteligencia. Nuestro intelecto está sediento de ‘la verdad’, calma su sed de manera momentánea con nuestra verdad; pero en cuanto las inconsistencias se ponen de manifiesto, desea optar por la mayor aproximación intelectualmente consolidada.

En mi caso, tengo la suerte de tener un amigo así. Con frecuencia pienso que exagera en llevarme la contraria y estoy seguro de que no siempre tiene la razón. Se producen disputas entre nosotros que en oportunidades alcanzan tal énfasis que nos afectan el humor, y parecen poner escollos en nuestro vínculo. Superado el momento inicial en el que las emociones juegan su papel crucial, se inicia una etapa de reflexión en la que reverberan las críticas, las opiniones encontradas y los disensos. Pasado ese momento viene la hora de replantear actitudes, modificar conductas, redefinir estrategias. En general las críticas permiten una mejor aproximación al objetivo, se aprecia su utilidad y se las valora en grado sumo. Tener quien nos lleve la contraria, es determinante en la consecución de nuestros propósitos académicos, ya que nos insta a mejorarnos a nosotros mismos. En la vida diaria ocurre otro tanto.

9 Sé sincero, incluso si la verdad es inconveniente, pues resulta más inconveniente cuando tratas de ocultarla.

“Todo hombre es sincero a solas; en cuanto aparece una segunda persona empieza la hipocresía.” Emerson (1803-1882) Poeta y pensador estadounidense.

Excelente combinación de afirmaciones, excelentes llamados a la conservación de la verdad tanto en la vida diaria, cuanto en la actividad científica. No se puede afirmar que la sinceridad sea necesariamente un sustento de la veracidad, sin embargo podríamos decir que es una buena base, un fundamento sólido para su manifestación. Ser sincero significa ser de una sola pieza. Los mármoles en la antigua Roma, se denominaban ‘sincerum’ cuando no poseían fisuras que fueran disimuladas con cera, es decir tenían la valiosa condición de ser de una sola pieza. La sinceridad considerada como un valor, una virtud del ser humano, facilita la vida en sociedad pues disminuye la incerteza. La sinceridad, no es algo que debemos esperar de los demás, mucho menos exigírsela, es un valor que debemos vivir para permanecer insertos en la sociedad siendo dignos de confianza. Sobre ella han de edificarse interacciones humanas sólidas que permitan por igual, el disenso y el reconocimiento genuinos.

Nadie puede ser sincero a solas. Así como no cabe la posibilidad de que exista un lenguaje privado, según la acertada proposición de Ludwig Wittgenstein. Quien pretenda ser sincero en la soledad, carece de la prueba de fuego de su virtud cual es la interacción con el otro. Lo sabemos por experiencia, somos tolerantes con los propios vicios y severos con los ajenos. Somos capaces de engañarnos a nosotros mismos para que nuestra estructura permanezca incólume.
Sincero es un adjetivo calificativo que se usa en el lenguaje común para hacer referencia a una persona que se maneja a través de la sinceridad por contrario a la falsedad. El individuo sincero es aquel que dice la verdad, que no recurre a mentiras y que reconoce sus sentimientos y pensamientos en lugar de ocultarlos o adaptarlos al tipo de personas que lo rodean.

“La verdad se opone a la mentira, a la simulación (mentir con los hechos); a la hipocresía (pasar por lo que no se es); a la jactancia (atribuirse excelencias que no se poseen o elevarse sobre lo que uno es); a la falsa humildad (cuando se niegan cualidades y merecimientos que en realidad se tienen); a la adulación (consiste en engañar a una persona hablando bien de ella, con el objeto de sacar algún provecho); a la locuacidad (hablar con ligereza, con el peligro de apreciaciones inexactas o injurias, que pueden llevar con facilidad a la calumnia o a la difamación); al juicio temerario, a la maledicencia, a la calumnia, la simulación, la duplicidad, a las posturas superficiales que conducen a fórmulas o actitudes vacías o a la imitación de otras personas.”

10 No sientas envidia de la felicidad de aquellos que viven en un paraíso de tontos, pues sólo un tonto pensará que eso es la felicidad.

Es muy presuntuoso juzgar acerca de los paraísos de los otros, es muy riesgoso incluir a los otros en la categoría de tonto. ¿Cuáles son los límites de la misma, quienes caben en ella, y quiénes merecen permanecer allí por siempre? A la hora de emitir este juicio, conviene darle una mirada al espejo previamente. Es posible que a la larga comprobemos que cada quien se hace su paraíso, y que nuestro juicio no es más que otra de nuestras vanidades.
Creo entender lo que quiere decir Russell, brevemente: no tengas envidia de nada. Los paraísos vacíos, aquellos de los ruidos estridentes y de las luces cegadoras, aquellos de las risotadas estentóreas y de los colores chillones; esos pueden ser considerados los paraísos de los tontos. La gloria fugaz, el prestigio dudoso, el regodeo en posesiones desleíbles. Vanitas, vanitatis! Vanidad de vanidades. De algún modo, todos en algún momento de nuestra vida, hemos considerado haber alcanzado nuestro paraíso en las cosas insustanciales de la vida. En esto, Sr. Russell, creo que pueden ser muy pocos a lo largo de la historia, que puedan arrojar una primera piedra.
Estoy de acuerdo – entendiendo que mi asentimiento es de muy poca importancia – en que no resulta conveniente sentirse atraído y distraído por esos ‘paraísos’ que fascinan a tantos, y tantos otros muestran como cucardas del premio mayor. Esos paraísos son lo que me deben tener sin cuidado.

Felicidad, ¿cuál felicidad, qué felicidad? En esto le doy la diestra al sabio inglés: en un mundo como el nuestro, hacer gala y ostentación de una cierta felicidad, es posible que sea el mejor signo de que carece de ella. La felicidad es silenciosa y sutil, tiene un gran parecido con la paz; no es presuntuosa ni engreída, tiene un gran parecido con el amor; no profiere gritos ni carcajadas, se parece mucho al silencio. Y… sí, acaso aparezca un tonto hablando acerca de su propia felicidad… Cuidado…, hagamos realidad el consejo, evitemos envidiarnos, y pongámonos  a construir nuestro espacio, sin comparar. Seamos inteligentes, cautos y veraces a la hora de tomar modelos.
Ante todo tengamos en cuenta los infinitos matices de una vida inmersa en la complejidad y la incertidumbre.

Agradecimiento: 
Gracias Sr. Russell, logró el que creo su mayor objetivo: La reflexión personal de alguien, que alejado en el tiempo, haya encontrado en sus ‘mandamientos’ un estímulo para replantearse ideas y actitudes. Sean bienvenidos sus consejos en la medida en que nos espabilen de la modorra de la rutina y del entumecimiento de la cotidianeidad.   

Autor: Dr. Ricardo T. Ricci, San Miguel de Tucumán
Médico Clínico. Médico asistencial de ASPE (UNT)
Profesor Adjunto de Epistemología Médica.  Profesor Titular Interino de Antropología Médica. Fac. de Medicina de la UNT.
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CHIKUNGUNYA un nuevo Virus en América

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CHIKUNGUNYA. Una guía práctica para estar alerta | 23 SEP 14. http://www.intramed.net

Chikungunya: un nuevo virus en la región de las Américas.

Se transmite por la picadura de mosquitos Aedes aegypti y Aedes albopictus, provoca fiebre alta, dolor en las articulaciones, erupción en la piel, dolor de cabeza y muscular. Guía clínica en imágenes.

La Organización Panamericana de la Salud/Organización Mundial de la Salud (OPS/OMS) está trabajando con los países en la respuesta a la aparición del virus del chikungunya, que se transmite por la picadura de mosquitos Aedes aegypti y Aedes albopictus, provoca fiebre alta, dolor en las articulaciones, erupción en la piel, dolor de cabeza y muscular.

Preguntas y respuestas sobre el chikungunya

¿Qué es el chikungunya?

El chikungunya es un virus que causa fiebre alta, dolor de cabeza, dolores en las articulaciones y dolor muscular, unos tres o siete días después de ser picado por un mosquito infectado. Aunque la mayoría de los pacientes tienden a sentirse mejor en los siguientes días o semanas, algunas personas pueden desarrollar dolores en las e inflamación en las articulaciones de manera crónica.

La enfermedad rara vez puede causar la muerte, pero el dolor en las articulaciones puede durar meses e incluso años para algunas personas. Las complicaciones son más frecuentes en niños menores de 1 año y en mayores de 65 años y/o con enfermedades crónicas (diabetes, hipertensión, etc). No existe un tratamiento específico ni una vacuna disponible para prevenir la infección de este virus.

¿Cuál es el origen de la palabra chikungunya?

El origen de esta palabra viene de la lengua africana makonde, que quiere decir “doblarse por el dolor”. Este virus fue detectado por primera vez en Tanzania en 1952. A partir de 2004, se han reportado brotes intensos y extensos en África, las islas del Océano Índico, la región del Pacífico incluyendo Australia y el sudeste asiático (India, Indonesia, Myanmar, Maldivas, Sri Lanka y Tailandia). En 2007 el virus ocasionó un brote en Italia, en la región de Emilia-Romagna, al ser trasmitido localmente por Ae. albopictus. Antes de la primera confirmación de la transmisión autóctona, en la región se habían registrado varios casos importados de viajeros que habían vuelto con el virus de Asia o África.

¿Cómo se transmite el chikungunya?

Se transmite a través de la picadura de mosquitos Aedes aegypti (que también puede transmitir el dengue y la fiebre amarilla, y está presente en las zonas tropicales y subtropicales de las Américas), y el Aedes albopictus (se encuentra en áreas más templadas, extendiéndose desde la costa este y estados del sudeste de los Estados Unidos hasta las provincias del norte de Argentina). A este mosquito se lo reconoce fácilmente porque tienen unas rayas blancas circulares en las patas. Cuando estos mosquitos pican a una persona con chikungunya se inicia el ciclo de transmisión.

La OPS/OMS actualiza semanalmente los casos de chikungunya que se informan en los países de la región en la siguiente página: http://www.paho.org/chikungunya.

¿El chikungunya se transmite de persona a persona?

El chikungunya no se transmite por abrazos, besos, por los alimentos o por el aire que respiramos. Por lo tanto no se transmite de persona a persona. El virus necesita un vector -un medio de transporte-, que es el mosquito.

El ciclo de transmisión se inicia cuando los mosquitos Aedes pican a una persona con chikungunya en los días que tiene fiebre, luego de 10 días el virus se multiplicará en las glándulas salivales de los mosquitos y estará listo para transmitir la enfermedad cuando pican a personas sanas, que iniciarán los síntomas luego de 3 a 7 días de incubación.

¿Por qué la transmisión es tan rápida?

Hay tres factores para una transmisión rápida que se ha documentado también en otros países: 1) Se trata de un nuevo virus para Las Américas. 2) Como es un virus nuevo, toda la población es susceptible de adquirir el chikungunya porque no tiene defensas,  y 3) Además, la presencia del mosquito Aedes está ampliamente distribuido en el lugar por las condiciones de clima, temperatura y humedad de los países tropicales.

¿El chikungunya  puede dar dos veces?

No. Sólo una vez. Luego se desarrollan los anticuerpos que se encargaran de proteger a las personas. De acuerdo a la evidencia disponible hasta el momento, habría inmunidad de por vida.

¿Cuál es el riesgo que esto se propague a otros países de la región?

El riesgo depende de varios factores, fundamentalmente de la presencia del mosquito que transmite la enfermedad, el Aedes. En estos momentos no es posible estimar el riesgo para otros países de la región, pero la posibilidad de que se extienda obliga a estar alerta y a disponer de medidas de vigilancia de este virus. Como el riesgo de transmisión de chikungunya depende de la presencia de los mosquitos Aedes, lo principal es controlar a estos vectores. Cuanto menos mosquitos, menos riesgo de que se transmita el virus. En este momento los mosquitos Aedes están presentes en muchos países de las Américas.

¿Qué significa “transmisión autóctona” de chikungunya? ¿Qué son los casos “importados” de chikungunya?

Una transmisión autóctona significa que las poblaciones de mosquitos que residen en un área determinada están infectadas con el virus y comienzan a transmitirlo a las personas que están en esa misma área. En presencia de transmisión autóctona los enfermos  no tienen antecedentes de viajes a áreas endémicas. Quienes han contraído la enfermedad en países con chikungunya se los considera casos “importados”, es decir, que fueron picados por mosquitos infectados durante sus viajes a lugares donde este virus está presente.

¿Qué debemos hacer si nos da chikungunya?

En el 98% de los casos el tratamiento es ambulatorio. Como los dolores son intensos, se debe guardar reposo en cama, de preferencia usando mosquitero. Para el dolor y la fiebre se recomienda tomar acetaminofén cada 6 horas.

La fiebre y el calor ambiental hacen que se pierda agua del cuerpo -por el sudor y la respiración-, lo que hace necesario tomar líquidos en abundancia. Entre 2 a 3 litros por día en los adultos y en los niños continuamente, a voluntad. Se debe tomar agua, agua de coco, sopas, jugos de frutas, suero de rehidratación oral (SRO).

Se debe evitar la deshidratación que puede llevar a complicaciones. Por eso se recomienda controlar la fiebre, guardar reposo y tomar abundante agua. En los niños y adultos se puede bajar la fiebre también por medios físicos, con paños en el cuerpo con agua a temperatura ambiente, o baños en ducha o tina sobre todo cuando la fiebre está por encima de los 39 grados centígrados.

¿Existe una vacuna que pueda prevenir el chikungunya?

No, aún no se dispone de una vacuna ni de un medicamento específico contra el virus. El tratamiento es sintomático para controlar el dolor y la fiebre.

¿Puede provocar la muerte?

Los casos de muerte por chikungunya son muy raros y casi siempre están relacionados con otros problemas de salud existentes. Por eso, los adultos mayores y las personas que tienen una enfermedad crónica (como diabetes, hipertensión arterial, insuficiencia renal crónica, tuberculosis, VIH, entre otros), deben acudir a un médico para una mejor evaluación y seguimiento de la enfermedad.

¿Cuáles son los grupos de riesgo?

Son los adultos mayores, los niños pequeños o menores de un año, las embarazadas y las personas con alguna enfermedad preexistente. Es fundamental vigilar a las personas, de manera especial a los adultos mayores y a los niños: que beban abundante agua, controlar la fiebre y llevarlo de inmediato a un hospital si observan signos de alarma.

¿El chikungunya es parecido al dengue?

Ambas enfermedades son parecidas, pero la fiebre y el dolor de las articulaciones son más intensas en el chikungunya. Esta es la principal diferencia. El dolor en el chikungunya afecta manos, pies, rodillas, la espalda y que puede incapacitar (doblar) a las personas para caminar, hasta para abrir una botella de agua. El dengue puede complicarse cuando cae la fiebre y hay que estar atentos a los signos de alarma.

¿Los mosquitos que transmiten el dengue podrían transmitir también chikungunya? ¿O sólo transmitirían una de las dos enfermedades?

Los mosquitos pueden transmitir las dos enfermedades y, en raras ocasiones, pueden hacerlo de manera simultánea, de manera que no se han reportado un número significativo de pacientes con coinfección.

¿Cuáles son los signos de alarma para el chikungunya?

Son los siguientes: fiebre que persiste por más de cinco días; dolor abdominal intenso y continuo; vómito persistente que no tolera la vía oral; petequias, hemorragia subcutánea o sangrado de mucosas; alteración del estado de conciencia; mareo postural; dolor articular intenso incapacitante por más de cinco días; extremidades frías; disminución en la producción de orina y sangrado por cualquier orificio.

¿La madre puede transmitir el virus chikungunya a su bebe durante el embarazo o el parto?

Las madres que tienen chikungunya durante el embarazo no transmiten el virus a sus bebes. Sin embargo, se ha documentado transmisión materna al recién nacido cuando la madre presenta la fiebre justo días antes o al momento del parto. La cesárea no evita la transmisión. Por esta razón, las mujeres embarazadas con chikungunya son un grupo de riesgo por la transmisión al recién nacido y deben ser atendidas por su médico. El chikungunya no se trasmite a través de la leche materna.

¿Qué medidas se deben tomar para prevenir el chikungunya?

Con la eliminación y el control de los criaderos del mosquito Aedes aegypti, disminuyen las posibilidades de que se transmita el virus de chikungunya  y el dengue.

Al igual que el dengue, este virus requiere de una respuesta integral que involucre a varias áreas de acción, desde la salud, hasta la educación y el medio ambiente. Esas medidas pasan por la eliminación o destrucción de los criaderos del mosquito:

•Evitar conservar el agua en los recipientes en el exterior (macetas, botellas, envases que puedan acumular agua) para evitar que se conviertan en criaderos de mosquitos.

•Tapar los tanques o depósitos de agua de uso doméstico para que no entre el mosquito.

•Evitar acumular basura, y tirarla en bolsas plásticas cerradas y mantener en cubos cerrados.

•Destapar los desagües que pueden dejar el agua estancada.

•Utilizar mallas/mosquiteros en ventanas y puertas también contribuye a disminuir el contacto del mosquito con las personas.

¿Qué puedo hacer para protegerme si estoy viajando a algún lado donde está el virus del chikungunya?

Si está viajando a un país que tiene el virus del chikungunya, siga las siguientes recomendaciones para prevenir las picaduras de mosquito y reducir el riesgo de infección:

•Cubra la piel expuesta con camisas de manga larga, pantalones y sombreros.
•Use repelente como se indica y reaplique como se sugiere
•Duerma en lugares que estén protegidos con mosquiteros

¿Hay alguna recomendación de la OPS/OMS de restringir viajes a esa zona?

La OPS/OMS no recomienda ninguna medida de restricción de viajes en relación con este evento y se aconseja protegerse contra las picaduras de mosquitos, de la misma manera que se realiza en las zonas donde existe transmisión de dengue.

¿Qué está haciendo la OPS/OMS?

La OPS/OMS recomienda a los países que tienen el mosquito trasmisor que establezcan y mantengan la capacidad para detectar y confirmar casos, diagnosticar y tratar a los pacientes, e implementar una efectiva estrategia de comunicación con la población para reducir la presencia del mosquito. También está recomendando a los países que fortalezcan la capacidad a nivel de laboratorio para detectar el virus de manera oportuna.

La OPS/OMS está trabajando con los países de la región en la preparación y respuesta ante la eventual introducción de este virus desde hace tiempo, por ejemplo con la publicación  en 2012 de una guía para preparación y respuesta del chikungunya. Apoya a los países en fortalecer las capacidades de los laboratorios (para que puedan detectar el virus de manera confiable y a tiempo); en capacitar al personal de salud para que puedan identificar y manejar los casos de chikungunya; y en preparar y organizar los servicios de salud para atender a los pacientes. También colabora en la mejora de la vigilancia epidemiológica, asesora en comunicación de riesgo y está apoyando a los países en el control del vector.

 

La Fusión de Psicología y Neurociencia permitirá conocer los Procesos Mentales. (Mario Bunge)

Mario Bunge, filósofo de la ciencia
“Me quedan muchos problemas por resolver, no tengo tiempo de morirme”
El filósofo, físico y humanista Mario Bunge defiende el pensamiento científico como arma para conocer y mejorar el mundo; sueña con construir una “sociedad de socios”, justa y democrática; y arremete contra el posmodernismo, “la filosofía de los ignorantes, reaccionarios e inmorales”. Agencia SINC

Fuente: http://www.intramed.net

Por Pampa García Molina

Bunge habla y hace afirmaciones con tal energía y lucidez que hace olvidar que tiene 94 años

En Ciencia, técnica y desarrollo, su última obra reeditada por Laetoli, defiende que la ciencia y la técnica son los motores de la sociedad moderna. ¿Ciencia y política van de la mano?

Sí, pero cuidado: yo no creo, como creía Foucault, que la ciencia sea un arma política. Los científicos no se proponen alcanzar el poder, sino conocer. Politizar la ciencia es distorsionarla. A mí me interesa la política en parte porque mi padre era médico y político, en parte porque me impactó mucho la gran depresión que empezó en 1929 y, además, porque viví casi toda mi vida en Argentina bajo dictaduras militares.

Me refiero a la dimensión política de la ciencia como herramienta para mejorar el mundo.

Eso sí, la ciencia y la técnica servirán para mejorar el mundo si los dirigentes y sus asesores se dan cuenta de que la política debe utilizar los resultados de la investigación. Esto es, que en lugar de improvisar al calor de las elecciones, estudien seriamente los problemas demográficos, económicos, culturales y sanitarios de la sociedad para proponer soluciones constructivas.

Pero los científicos normalmente no se meten en política…

Hay científicos de dos tipos: naturales y sociales. Un físico no tiene nada que decir como especialista científico acerca de la sociedad. En cambio, un politólogo, un historiador, un demógrafo, un epidemiólogo, un educador o un jurista tienen mucho que decir. En medicina social hay trabajos interesantes en los que basar políticas sanitarias, como el experimento Whitehall, un estudio en Inglaterra sobre el estado de salud de los empleados públicos, que tienen todos el mismo acceso al sistema sanitario. El primero de estos estudios, que duró 30 años, demostró que los jefes viven más y mejor que sus subordinados; en otras palabras, la subordinación enferma.

“Necesitamos mejores teorías económicas y sociológicas para dar con la verdad”

Una de las conclusiones era que el estrés afecta más al empleado de bajo rango e insatisfecho que a su jefe. 

Así es. Antes se creía que el ejercicio del poder causaba úlceras, y no es así. Es al revés. La sumisión causa úlceras. El subordinado, al no participar en las decisiones sobre su propio trabajo, se siente inferior y, de hecho, lo es. Esto tiene una repercusión desfavorable sobre su salud.

Cuando habla usted de ciencias sociales o económicas, ¿realmente cree que son ciencias?

No, en la actualidad son semiciencias porque están dominadas por ideologías. Además algunas ignoran lo esencial. La teoría microeconómica que se enseña en las facultades ignora la producción, da por sentado que las mercancías están ahí listas para ser consumidas. Ignora las crisis económicas. Enfoca su atención en el equilibrio, que se da cuando el consumo iguala a la oferta, pero es un caso muy particular que no se cumple en las crisis. Tratan de explicar un desequilibrio con la teoría del equilibrio.

¿Y la sociología como ciencia tiene algo que aportar a la crisis?

Mucho. La sociología, la economía y la política se deberían unir y la ciencia social debería ser una en lugar de dividirse en departamentos que no se hablan entre sí. Tampoco debería organizarse en escuelas de pensamiento, que es una división puramente ideológica. Necesitamos mejores teorías económicas y sociológicas para dar con la verdad.

¿Usted cree que existe la verdad?

Sí, claro. Es verdad que usted está sentada a mi lado, no es imaginación mía. La verdad no es una construcción social como pretenden los posmodernos. Existe la verdad objetiva y sin ella no podríamos vivir ni una hora. Sabemos que este hotel existe independientemente de que nosotros lo percibamos o no. Pero la verdad no se alcanza de inmediato, sino con la experiencia y haciendo investigación. La totalidad de los posmodernistas niegan la verdad. Incluso dicen que hay que liberarse de la tiranía de la verdad; en otras palabras, hay que dar rienda suelta a la especulación, lo que, a mi modo de ver, es inmoral, es suicida y es dar un paso atrás. Son reaccionarios.

¿Por qué tienen éxito los posmodernistas en la academia?

Los posmodernistas siguen siendo aceptados en los círculos académicos porque negar la ciencia es mucho más fácil que aprenderla. Son contrarios a la Ilustración francesa, a la ciencia, dicen que el cientificismo es dañino, se basan en ideas atrasadas. Decir a los muchachos “no se preocupen si los aprueban o los suspenden en ciencia porque la ciencia no tiene ningún valor” es demagógico. Es la filosofía de los ignorantes.

¿Por qué el posmodernismo se ha relacionado con ideologías progresistas?

Esa es una de las tragedias de la izquierda. La izquierda de mis tiempos era cientificista y la de ahora es anticientificista. Hay quienes creen que lo social es espiritual y no se puede encender científicamente sino intuitivamente, por la herencia de Dilthey. O incluso puramente lingüístico, como suponía Lévi-Strauss y su discípulo principal, Michel Foucault. Quieren destruir la cultura moderna, que se construyó a partir del Renacimiento sobre la base de las ciencias. Encontramos incluso científicos que creen en la homeopatía y niegan la medicina basada en la biología. Es una desgracia.

“Negar la ciencia es mucho más fácil que aprenderla”

Una de las definiciones de su diccionario de filosofía dice así: “Académico [trabajo]: Una obra intelectual de interés muy limitado, que probablemente sirve más para el progreso en la carrera de su autor que para el conocimiento humano”. Debe de haber hecho muchos enemigos. ¿Es eso lo que piensa de la universidad moderna?

Depende de los departamentos. Los científicos están en pleno renacimiento, los que están en decadencia son los humanísticos, debido a la invasión de charlatanes como Foucault, Deleuze, De Man, y otra gente que se inspira en Nietzsche y Heidegger.

Usted fundó la Universidad Obrera en Argentina en 1938, que más tarde Perón clausuró. Por su oposición al régimen, pasó un tiempo en la cárcel durante la dictadura. Siempre ha estado politizado. ¿Qué opina de los movimientos sociales que han surgido en los últimos años, como el 15M?

No he hecho un estudio científico de esto, pero cuando apareció, mis amigos madrileños me lo contaban entusiasmados y yo les decía “me parece que no va a ser nada más que una válvula de escape”. Debe haber una organización capaz de tomar esas consignas, que persista después de que se acabe el entusiasmo, y que, en lugar de limitarse a protestar, haga propuestas positivas para ver cuáles son las alternativas deseables y posibles.

Desde su punto de vista de filósofo científico, ¿cuál es la alternativa al sistema actual para lograr una mayor justicia social?

Una sociedad de socios. Una sociedad socialista auténtica, que no sería más que una ampliación de la democracia política. Igualdad de sexos, de razas y de grupos étnicos; una democracia económica alcanzable mediante las cooperativas; una democracia política, con acceso al poder por medios limpios, sin cabildeos que trabajen en función de los intereses particulares. Y una democracia cultural, con educación para todos. El movimiento hacia la democracia integral nació en el momento en el que la educación se hizo universal. Esa es una medida socialista, como la sanidad pública gratuita, de final del siglo XIX.

Entonces no son ideas tan revolucionarias ni novedosas…

No, pero hay que insistir en que no basta la democracia política porque, cuando no hay igualdad, los más poderosos acumulan más poder. Los revolucionarios franceses tuvieron razón: “Libertad, igualdad y fraternidad”. No eran libertarios, ni igualitarios ni comunitarios, juntaban las tres consignas. Yo añadiría una cuarta: competencia. El Estado moderno no puede quedar en manos de aficionados.

El filósofo Feyerabend proponía que las decisiones acerca de la ciencia las tomasen democráticamente consejos de ciudadanos…

Eso es tan absurdo como la propuesta soviética de planificación de la ciencia. La ciencia básica está hecha por individuos más ingeniosos que otros, no se puede planificar y menos aún puede dejarse en manos de gente que no sabe lo que es la ciencia. Eso no es democracia, es estupidez. En ciencia no se toman las decisiones por votación, sino por consenso de expertos científicos. Así funciona cualquier buen laboratorio.

¿Usted sigue leyendo publicaciones científicas?

Sí, estoy suscrito a las revistas Nature y Science; esta me llega gratuitamente por haber sido suscriptor durante más de medio siglo. No leo apenas revistas de filosofía porque no aprendo nada nuevo con ellas. Antes leía de cabo a rabo el Journal of Philosophy con gran interés, pero me parece que está decayendo. La filosofía vive un momento de decadencia.

¿Los filósofos publican en revistas arbitradas, como los científicos?

Sí, pero los árbitros habitualmente no están bien informados. A mí me han retrasado casi todos los trabajos que he enviado a revistas filosóficas porque no entendían de qué les hablaba. Los filósofos suelen ser muy arrogantes y les da rabia otro que produzca más que ellos. Mis colegas me han dificultado la vida porque yo publicaba.

¿El declive de la filosofía tiene que ver con que haya dado la espalda a la ciencia?

Sí, Mosterín tiene mucha razón cuando dice que la filosofía que ignora la ciencia no es interesante ni productiva. Pero no basta con enterarse de los resultados de la ciencia, yo creo que un filósofo debería ir más allá y tratar de entender cómo se consiguieron los resultados, para lo cual hay que hacer alguna investigación científica.

¿Y la ciencia necesita a la filosofía?

La ciencia no se hace en un vacío filosófico, como creían los positivistas y Popper, sino en una matriz filosófica que, a mi modo de ver, incluye el realismo, el materialismo, el sistemismo y el humanismo. Hay que integrar esas distintas posiciones. Es lo que he tratado de hacer en mi Tratado de Filosofía Básica en ocho volúmenes.

“No leo apenas revistas de filosofía porque no aprendo nada nuevo con ellas”

En las carreras de ciencias no se estudia filosofía. ¿Es una carencia?

Sí, está mal. Yo siempre he propuesto que los alumnos de ciencias sigan una materia de epistemología, lo malo es que los profesores de epistemología no suelen saber ciencia y los alumnos de ciencias no los respetan mucho.

¿Y por qué las ciencias se separan de las humanidades, si también forman parte de la cultura humana?

La visión idealista de la ciencia es que hay ciencias sociales y naturales, sin solapamiento entre las dos. Esa idea fue defendida sistemáticamente por Wilhelm Dilthey, que no sabía que décadas antes ya habían nacido ciencias mixtas como la demografía, la epidemiología y la medicina social. Es una cuestión de ignorancia nada más.

Y de hecho, la ciencia moderna es multidisciplinar.

Los problemas gordos, sobre todo los sociales, exigen un enfoque multidisciplinar porque son poliédricos. El problema de la educación no se resuelve si al mismo tiempo no se resuelven los problemas de la desigualdad y la atención médica.

Eso también sucede en ciencias naturales: para estudiar el cerebro humano hace falta neurólogos, psicólogos, biólogos, sociólogos…

Sí, de hecho es la vía que se está siguiendo en la psicología científica. Las neurociencias cognitivas tienen en cuenta el ambiente social, saben que el cerebro de un chico que crece en un ambiente culturalmente pobre no se desarrolla igual de bien. Mi hija se dedica a eso, a la psicología del desarrollo.

¿Qué piensa de las teorías de la psicología evolucionista?

Es macaneo puro. En principio, la intención originaria de la psicología evolucionista está bien, pero es muy difícil conseguir evidencias. No tenemos rastros. Un fósil humano no habla sobre la manera de pensar de su expropietario. Y la principal idea errónea es que la mente humana no ha cambiado el curso de los últimos cien mil años.

¿Qué gran logro de la ciencia le gustaría ver?

Ya lo están logrando: la comprensión de los procesos mentales gracias a la fusión de la psicología con la neurociencia.

En física se ha visto la confirmación del bosón de Higgs, de los primeros ecos del Big Bang… ¿Qué más espera de la física?

Yo creo que la física teórica está empantanada porque ha sido acaparada por la teoría de cuerdas, que no sirve para nada, no es una teoría científica. La mayor parte de la gente ha estado perdiendo su tiempo con ella y tratado de juntar la gravedad con la mecánica cuántica sin lograrlo. Se ha quedado muy atrasada respecto a la experimental, que ha hecho grandes logros en el curso de los últimos 50 años y está logrando progresos inusitados, tratando con fotones y electrones individualmente.

“Antes se creía que el ejercicio del poder causaba úlceras, y no es así. Es al revés. La sumisión causa úlceras”

Todo eso son éxitos de la ciencia básica y, sin embargo, es lo que en momentos de crisis los gobiernos suelen recortar.

La mayor parte de los gobernantes son políticos que no entienden de cultura moderna y quieren resultados inmediatos. Pero Obama lo ha entendido. A pesar de que como político ha sido un desastre completo, desde el comienzo ha apoyado la ciencia básica. Lo mismo pasa con los dos últimos presidentes argentinos. Por desastrosas que sean sus políticas en otros campos, han apoyado decididamente la investigación científica.

¿Y en España?

Sé que ha habido recortes a la ciencia y sé de españoles que han emigrado para hacer carrera en el exterior. Me parece una desgracia porque un déficit crónico de la cultura española fue la falta de científicos. España produjo su primer gran científico a finales del siglo XIX, Ramón y Cajal. La ciencia española se puso en el mapa después de la muerte de Franco y no ha pasado mucho tiempo desde entonces.

En filosofía de la ciencia, ¿recomienda algún autor español?

Mi amigo Miguel Ángel Quintanilla, filósofo de la técnica, me parece el más productivo y uno de los mejores a nivel mundial, lástima que solo escriba en castellano.

Usted dice que su vejez empezó a los 90 años y que por eso ha bajado su ritmo de producción intelectual. ¿Sigue escribiendo?

Sí, estoy adaptando mis memorias al inglés. Van a publicarse en castellano en el mes de septiembre. Además, escribo artículos.

“Mi logro preferido de la ciencia actual es la comprensión de los procesos mentales mediante la fusión de psicología y neurociencia”

Tiene cuatro hijos, dos argentinos y dos canadienses. ¿Todos se dedican a la ciencia?

No, solamente dos: el físico que trabaja en México y la neurocientífica cognitiva, profesora en Berkeley. Mi segundo hijo enseñaba matemáticas en la universidad, pero ya se jubiló, antes que yo. El otro es el arquitecto, que trabaja en Nueva York.

Las conversaciones en las cenas familiares deben ser muy estimulantes…

Pocas veces nos juntamos los cuatro, pero estamos en contacto permanente. Mi hija y yo tenemos un intercambio muy intenso intelectualmente. Anoche, por ejemplo, me mandó un artículo sobre la crisis de la educación en medicina.

¿Y ella está de acuerdo con su visión de la ciencia?

Sí. Mire, una mañana lluviosa, hace ya muchos años, en la Costa Brava, ella estaba a punto de terminar la escuela intermedia entre el bachillerato y la universidad, y le pregunté: “¿finalmente has decidido a qué dedicarte?”. Me dijo “Sí, a la neurociencia cognitiva”. Yo le había estado lavando el cerebro durante años, de modo que fue muy placentero para mí. [Risas].

Hay pocas personas de 94 años que conserven una capacidad intelectual como la suya. ¿Es herencia genética o cómo lo ha hecho?

Los Bunge no son longevos. No, es simplemente curiosidad. Hay una cantidad de problemas enorme que todavía no he resuelto y sigo trabajando en ellos. No tengo tiempo de morirme.

Ojalá sea así por más tiempo. Los demás disfrutaremos de su obra.

Por Pampa García Molina: Coordinadora y redactora jefa de SINC. Periodista especializada en ciencia y tecnología, licenciada en Física.

 

Galeno de Pérgamo. Médico, Filósofo y Maestro

La apasionante historia de uno de los “padres” de la medicina
Aquella vieja tentación Galénica
Según Galeno, el buen médico debía ser un maestro en tres ramas de la filosofía: lógica o sobre la ciencia de cómo pensar; física como ciencia de la naturaleza; y la ética para un correcto proceder.

Dr. Oscar Bottasso   Fuente: http://www.IntraMed.net

Tras la destrucción de Corinto en el año 146 antes de Cristo, Roma se convirtió en el norte de la medicina griega. El primero en establecerse fue Asclepíades de Bitinia quien discrepaba con la teoría hipocrática de los humores. También se destacaron Dioscórides, Sorano de Éfeso, y Antilo, entre otros. Pero la figura descollante fue sin duda Claudio Galeno. Nació en Pérgamo en Asia Menor (129 o 130) hijo de Aelius Nikon, un próspero arquitecto; el cual había sido visitado en sueños por Asclepio quien le profirió un destino médico para el muchacho.

Atento al mandato, el joven Claudio, apenas adolescente pero ya poseedor de un amplio dominio de las matemáticas y la filosofía, inició sus estudios en Pérgamo para luego proseguirlos en Esmirna, Corinto y Alejandría. Tras el regreso a  su ciudad natal fue designado médico de los gladiadores. También trabajó en el templo de Asclepio y así fue estableciendo una floreciente práctica privada. Un buen día decidió probar suerte en Roma, donde arribó en el 161.

Gracias a su buena estrella, diagnósticos brillantes y curas maravillosas atrajo admiradores y pacientes con gran influencia en los círculos de poder. Casi sorpresivamente, al cabo de cinco años retornó a Pérgamo, alegando que la hostilidad de sus colegas lo había llevado a tomar tal decisión. Aunque otra versión señalaba que su abrupta partida había coincidido con un brote epidémico instalado en la capital imperial. Poco después y a raíz de un requerimiento muy encomiástico de Marco Aurelio, Galeno regresó. El mismo emperador sostenía que era el primero entre los médicos y filósofos.

¿Cuáles fueron las razones para tamaño encumbramiento y dilatada perdurabilidad?

En Galeno confluye la escuela de Alejandría y la filosofía Aristotélica. Según él, el buen médico debía ser un maestro en 3 ramas de la filosofía: lógica o sobre la ciencia de cómo pensar; física como ciencia de la naturaleza; y la ética para un correcto proceder. De lograrlo, podía ganarse el acatamiento del paciente y la admiración tributada a un Dios. Entroncado con esta condición de cuasi Deidad, la práctica médica tenía que regirse por el amor a la humanidad y no por lo pecuniario. 

Desde su posición, la investigación anatómica frisaba lo excelso. El anatomista debía ser reverente con el Creador puesto que su trabajo en definitiva revelaba la sabiduría del Gran Hacedor. En este contexto, la disección llegaba a ser una experiencia si se quiere religiosa. La anatomía le sirvió incluso para reconciliar debates filosóficos, como la controversia acerca del asiento de la razón en el cuerpo. Los Aristotélicos lo ubicaban en el corazón puesto que la voz, como instrumento de la razón, provenía del pecho; mientras que los no enrolados en esta perspectiva lo situaban en la cabeza. Su demostración de que el nervio recurrente laríngeo controla la voz reivindicaba esta última postura. Si bien sus investigaciones se llevaron a cabo en animales, sobre todo monos y cerdos, algunos estudiosos de sus textos suponen que también efectuó disecciones en seres humanos, por ejemplo criminales que no habían sido enterrados. Hizo descripciones del aparato locomotor como así también de los nervios craneales y el sistema simpático.

Nunca satisfecho con la representación anatómica, igualmente procuró entender la relación estructura-función enriquecida con un importante ingrediente especulativo. De alguna manera estableció los cimientos para lo que mucho después llegaría a ser una ciencia de la medicina. Según su visión, la sangre era continuamente sintetizada a partir de los alimentos ingeridos. La fracción aprovechable de los mismos se transportaba desde los intestinos vía de la vena porta al hígado, donde gracias a la capacidad innata de la víscera se transformaba en sangre venosa. Los tejidos sorbían los nutrientes requeridos en virtud de una suerte de selección específica. La parte inutilizable se convertía en bilis negra por el bazo. Tras el arribo al corazón la sangre debía pasar desde el ventrículo derecho al izquierdo, por varios caminos. Entre ellos, poros en el tabique, no visibles a la inspección.

“Insistió sobre la necesidad de conocer las causas de las enfermedades a fin de pergeñar sus tratamientos”

Su fisiología también incluía conceptos sobre respiración, latido, presión arterial, digestión, función de los nervios, embriología, crecimiento, nutrición, y asimilación. El enfoque Galenista combinaba las ideas hipocráticas con la teoría pitagórica de los cuatro elementos devenidos en los clásicos humores: sangre, flema, bilis negra y bilis amarilla; sumado a la concepción del pneuma –espíritu- que lo penetraba in toto y era objeto de modificaciones llevadas a cabo en el hígado, corazón, y cerebro para ser distribuidos a través de las venas, arterias y nervios.

La teoría humoral constituía una explicación sobre la génesis y la esencia de todas las dolencias a la par de operar como sistema de encaje con los datos clínicos. Asimismo, abrazó la doctrina Platónica sobre la división del alma en tres partes; lo cual proveía un modo de dividir las funciones vitales en procesos gobernados por las almas vegetativa, animal, y racional.

Desde la praxis médica, diferenció la neumonía de la pleuresía, describió las diferentes formas de tisis, y sostuvo que la cocción o supuración era una parte esencial en la curación de las heridas, laudable pus. También insistió sobre la necesidad de conocer las causas de las enfermedades a fin de pergeñar sus tratamientos.

No obstante sus contribuciones, muy loables para la época, en líneas generales el sistema terminaba siendo complejo y enredado. Aún así, su influencia sobre temas anatómicos, fisiológicos, terapéuticos y filosóficos fue mayúscula. Los escritos de Galeno, alrededor de 80, discutían casi todos los aspectos de la teoría y práctica médica Grecorromana.

A pesar de su reverencia por el gran maestro de Cos, el Pergamasco no adhería a aguardar la fuerza curativa de la naturaleza. Esta actitud de avanzada por así decirlo, se daba de bruces con la cosmovisión imperante de la antigüedad. Para los pre-modernos el mundo era algo bello y bueno, al cual debíamos acomodarnos, vivir conforme al entorno y aceptar los acontecimientos, nuestro destino, incluido la enfermedad, y porqué no la muerte. De acuerdo con ello, la ciencia de aquellos tiempos fundamentalmente apuntaba a comprender y no alterar dicho orden.

Voluntas sangrandi

Su Olímpica amistad tal vez haya tenido que ver ese ímpetu intervencionista. Según sus relatos, en ocasión de padecer un absceso bastante doloroso, Asclepio se le apareció en sueños y le sugirió tajar un vaso en su mano derecha; lo cual derivó en una rápida recuperación. Seguramente influido por esta experiencia, Galeno consideró al sangrado como el tratamiento adecuado para casi todos los trastornos, hasta la fatiga. Dado que la sangre era repuesta ininterrumpidamente la práctica no podía acarrear problemas mayores; aunque se requería de una gran habilidad para determinar la cantidad a drenar, la vena donde practicar la incisión, y el momento propicio para efectuarlo. En ciertas condiciones, recomendaba dos sangrías por día. La primera hemorragia debería detenerse justo antes que el paciente se desvaneciera.

Lamentablemente, en algunas ocasiones el desmayo progresaba hacia la irreversibilidad.

En función de esta veta sanguínea, muchas de las enfermedades que sufrían los hombres no afectaban a las mujeres, gracias a la eliminación de la sangre superflua por la menstruación. Aquellas con ciclos menstruales normales supuestamente estaban “protegidas” de padecer gota, artritis, epilepsia, melancolía, apoplejía y así sucesivamente. Por su parte, los hombres que con frecuencia eliminaban este exceso a través del sangrado hemorroidal o nasal también podrían esperar estar libres de este tipo de dolencias.

A modo de encastre con la teoría humoral, el sangrado lograba los objetivos terapéuticos al permitir deshacerse de materiales putrefactos, corruptos y nocivos. Algunos científicos han planteado que la práctica en realidad podría haber beneficiado a ciertos pacientes al suprimir la expresión clínica de ciertas enfermedades, como la malaria, mediante una reducción de la disponibilidad de hierro circulante.

“Galeno instó a sus colegas a cultivar el arte de conocer el estado del paciente”

A la par de este Voluntas sangrandi, también aplicó tratamientos en base a mezclas de compuestos de diversa índole posteriormente denominadas galénicas. Las hubo bastante agradables y de hecho utilizadas como productos de belleza por mujeres adineradas. El Refrigerans Unguentum, era una emulsión de agua en aceite de almendras, con cera blanca y perfume de rosa. Tampoco faltaron preparados bastante nauseabundos basados el empleo de bilis de toro, telas de araña, y piel de serpientes.

Según sus comentarios, ciertos médicos incluso habrían ensayado la utilización de remedios nocivos en esclavos reacios al trabajo, o bien ciudadanos y soldados que intentaban escapar a sus deberes políticos y militares. La pócima más conocida fue la Teriaca o Triaca, preparada con ingredientes de la más alta calidad con un mínimo de sesenta componentes. Si bien podía elaborarse en unos cuarenta días, tras sucesivos pasos de mezclado, calentamiento y agitación; algunos expertos sostenían que el período de maduración requería cinco a doce años. Durante la Edad Media, la Triaca se convirtió en un artículo muy preciado en muchas ciudades Europeas. Hacia finales del siglo XIX aún era posible encontrarlas en las farmacopeas de Francia y Alemania.

Altamente respetado como médico y filósofo, Galeno instó a sus colegas a cultivar el arte de conocer el estado del paciente. A fin de sortear fracasos y ganar la admiración general, el médico debía procurar que sus diagnósticos y pronósticos llegaran a ser casi una suerte de acto profético. Una táctica muy perspicaz era presagiar el peor resultado posible. Si el paciente moría la predicción del médico se había cumplido, en tanto que de recuperarse su aureola de mano-santa iba in crescendo. Lo que se dice “todo un adelantado”.

Fue un hombre talentoso, polifacético, factótum de “curas milagrosas” y en muchos sentidos verdaderamente deslumbrante. Sus contemporáneos, inclusive aquellos que habían participado en encendidas disputas, respetaban su agudeza y la pasión con la que defendió sus doctrinas. Poseía una respuesta para cada problema y una explicación para cada fenómeno. Todo era comprensible a la luz de sus teorías. Una clara anticipación del “se non è vero, è ben trovato”.

Este juego grandilocuente se sustentaba fundamentalmente en el método axiomático-deductivo que Aristóteles aplicó a la geometría. Lo cual era muy adecuado para este tipo de ciencia formal; pero no para la Medicina que se inscribe dentro de las fácticas. Si bien en nuestros días aplicamos la deducción lógica no lo hacemos a partir de apotegmas indiscutibles sino de propuestas que deben estar justificadas.

Para Galeno, y en función de esta razonabilidad de la naturaleza, era lícito efectuar algo así como saltos deductivos. Esta especie de cortocircuito lógico terminaba otorgando rango de certeza a cuestiones que en realidad sólo eran presunciones. Es un recurso muy tentador y a la vez arriesgado, que probablemente no inauguró Galeno. Sí podríamos otorgarle el copyright, por haberlo perfeccionado, aunque en esto también es necesario considerar la influencia de las revelaciones aportadas por la divinidad.

Adaptados al devenir de los tiempos, los continuadores no han faltado. A medida que recorremos problemas médicos de diversa índole, nos topamos con zonas de conocimiento sólido rocas duras, que configuran una suerte de islotes esparcidos y cuyo pasaje de uno hacia el otro se consigue a través de conjeturas. Quien más quien menos ha presenciado fastuosos “recitales fisiopatológicos” donde el supuesto se reviste con ropas de legitimidad. Las fuentes de inspiración ya no son olímpicas sino más bien pedestres, lo cual no quita que intenten aflorar como veracidades Elisíacas. Afortunadamente, hoy contamos con muchas herramientas que consiguen recortarle las alas en un tiempo bastante prudencial.

“Mucho más que la comunidad médica, a él le interesaba que su obra llegara al gran público”

A pesar de la brillantez de Galeno en las disputas y conferencias públicas, nuestro amigo no habría tenido estudiante o discípulo alguno. Mucho más que la comunidad médica, a él le interesaba que su obra llegara al gran público sabedor de los réditos que ello conllevaría. Así consiguió coleccionar una enorme masa de seguidores que en cierto modo le servían para aplastar a sus oponentes. ¡Cuántos lo imitaron! Y por si eso fuera poco, el hecho de tener sueños en los que el semidiós le indicaba las conductas a seguir con los pacientes dejaba al contrincante en franca oposición con los designios celestiales, y propenso a terminar en la arena del circo dominical.

La sumatoria de situaciones incuestionables produjo, en definitiva, un estancamiento fenomenal y aquel pretendido intento de superación hipocrática terminó en un dogmatismo petrificante. El incendio en el Templo de la Paz en 191 destruyó mucho de sus manuscritos, y lo que sobrevivió completó alrededor de veinte volúmenes en griego. Es posible que las interpretaciones efectuadas por sus comentadores se hayan basado en manuscritos perdidos. El exceso de exaltación más que entendimiento también puede haber contribuido a que todo haya ido a parar al saco de las certezas absolutas. Ergo, nada que revisar en este orden sempiterno.

¿Cuán seguros nos sentimos de estar conociendo bien?

Los extractos de sus escritos, comentarios y traducciones constituyeron un componente sustantivo de la currícula médica. El Galenismo dominó el aprendizaje médico de toda la Edad Media Europea. Ciertamente estaba arraigado como una creencia, un conocimiento genuino, institucionalizado y subido a los pedestales.

“Promover el aprecio por la verdad como motor para finalmente validar nuestro conocimiento”

Independientemente del campo disciplinar, cuando las verdades adquieren el título de incuestionables los hechos deben encajar con ese marco contextual. De no ser así generalmente se recurre a la conocida artimaña de una interpretación antojadiza a la luz del “Régimen Teórico”. No es patrimonio absoluto de la ciencia, hace bastante tiempo alguien lo dijo con todas las letras: “verdad es lo que conviene al partido”. Es muy tranquilizante contar con creencias explicativas de la realidad. Siempre hemos necesitado creer que el mundo circundante es ordenado y asequible a nuestro entendimiento. El NOSOTROS SABEMOS cotiza mucho más que el me parece y ni qué hablar de la incertidumbre. Aunque es mucho más preferible que los espejismos.

La autoridad de Galeno no fue cuestionada seriamente hasta la introducción de la imprenta y un renacido interés en los clásicos de la antigüedad, lo cual facilitó disponer de sus obras originales. Tras una siesta de 1500 años, su sistema anatómico y fisiológico fue finalmente sometido a un riguroso escrutinio por estudiosos iniciados en el Galenismo. Ese espíritu reformador y revolucionario de la modernidad quizás haya sido el triunfo de lo más rescatable en Galeno. Su énfasis en cuanto a promover el aprecio por la verdad como motor para finalmente validar nuestro conocimiento y de ese modo ir ganando terreno firme.

La condición humana hace que esa vieja tentación Galénica difícilmente llegue a extinguirse. Es más, podría aguardarnos tras apenas haber cruzado la calle. Para nuestro provecho el camino transitado no ha sido en vano. Existen antídotos epistemológicos, gnosológicos y metodológicos que nos ponen a buen reparo.

Un simple cuestionamiento bastará para que la rueda de la criticidad comience a dar un nuevo giro, ¿cuán seguros nos sentimos de estar conociendo bien?

Oscar Bottasso
Instituto de Inmunología
Facultad de Ciencias Médicas – UNR

0.Galeno de Pérgamo

Hiperglucemia como Factor Predictivo de Mortalidad en Insuficiencia Cardíaca Aguda

03 FEB 14 | Pronóstico a a los 30 días
Hiperglucemia como factor predictivo de mortalidad en insuficiencia cardíaca aguda
En pacientes con insuficiencia cardíaca aguda, los niveles elevados de glucemia al ingreso hospitalario resultan poderosamente pronósticos de mortalidad a 30 días, en forma independiente del diagnóstico de diabetes u otras variables clínicas.

Fuente: http://www.intramed.net
Dres. Mebazaa A, Gayat E, Janussi J y colaboradores
SIIC
Journal of the American College of Cardiology 61(8):820-829, Feb 2013

Introducción

La insuficiencia cardíaca aguda (IC) es una condición muy prevalente y representa un diagnóstico frecuente en la sala de emergencias, con un mal pronóstico a corto plazo. De hecho, en varios estudios, la mortalidad a 30 días de la IC se aproxima al 10% en pacientes sin shock cardiogénico.

Los factores asociados con la mortalidad a corto plazo en la IC comprenden parámetros cardiovasculares alterados o disfunción de órganos, incluyendo hipotensión arterial, deterioro de la función ventricular, alteración de la función renal y elevación de biomarcadores como péptidos natriuréticos.

Durante enfermedades críticas, suele observarse alteración del control glucémico, tanto en pacientes con diabetes mellitus (DM) como en aquellos sin esta condición, lo que puede asociarse con mala evolución. En pacientes que sufren un infarto agudo de miocardio (IAM), la alteración del control glucémico ha demostrado ser un factor pronóstico de mayor tasa de mortalidad. No obstante, la asociación entre la presencia de hiperglucemia y el incremento de la mortalidad genera controversia en otros procesos cardiovasculares agudos diferentes del IAM, como la IC.

Dado que la hiperglucemia constituye un factor de riesgo potencialmente modificable, los autores decidieron analizar el valor pronóstico de la hiperglucemia en un análisis multicéntrico internacional de varias cohortes prospectivas de pacientes con IC. Evaluaron los factores asociados con la alteración del control glucémico en este contexto y la asociación entre los niveles de glucemia en el momento de la admisión y la mortalidad a los 30 días.

Pacientes y métodos

Se incluyeron en el análisis 12 cohortes; 6 de Europa Occidental, 2 de Europa Central, 2 de Estados Unidos, 1 de Asia y 1 de África. Los investigadores de cada estudio aportaron los datos de cada paciente, incluyendo la glucemia al ingreso hospitalario. Los pacientes incluidos debían presentar IC, definida de acuerdo con las normativas de la Sociedad Europea de Cardiología. Se incluyeron pacientes con primer episodio de IC y con IC crónica descompensada. Los autores aclaran que, si bien los datos fueron recolectados en forma prospectiva, el presente estudio constituye un análisis retrospectivo de dichos datos.

El seguimiento se completó a los 30 días. El criterio principal de valoración fue la mortalidad por cualquier causa; también, se evaluó la mortalidad cardiovascular. El diagnóstico previo de DM se incluyó como covariable. La definición de hiperglucemia fue con valores > 7 mmol/l en pacientes no diabéticos y > 10 mmol/l en diabéticos. El efecto de la hiperglucemia sobre la mortalidad por todas las causas a los 30 días se evaluó con ajuste o sin este para potenciales factores de confusión, como edad, sexo, comorbilidades, presión arterial sistólica (PAS) o diastólica, frecuencia cardíaca, alteración de la función renal e hiponatremia.

Resultados

De 8 213 pacientes con IC, 6 212 cumplieron los criterios de inclusión. Luego, la población fue dividida en 2 grupos: glucemia normal (n= 3 391) e hiperglucemia (n= 2 821).

Los participantes del estudio tenían las características típicas de los pacientes con IC, con una edad promedio de 72 años, un ligero predominio del sexo masculino (52.5%) y el antecedente de DM en 41%. La mitad de los participantes presentaron IC de reciente aparición. La fracción de eyección del ventrículo izquierdo (FEVI) promedio resultó del 40%, lo que señala un ligero predominio de IC debido a disfunción sistólica del VI, con un porcentaje sustancial de pacientes con IC y fracción de eyección conservada. Los estudios de laboratorio de la población del estudio resultaron congruentes con otros estudios de IC, con valores de filtrado glomerular y concentración de péptido natriurético típicos de una población de alto riesgo.

Glucemia de ingreso

La mediana de la glucemia al ingreso hospitalario fue de 7.5 mmol/l (135 mg/dl). En individuos no diabéticos, el nivel de glucemia fue elevado (> 7 mmol/l) en 42% de ellos, mientras que, en pacientes diabéticos, el 50% presentó hiperglucemia (> 10 mmol/l).

En un principio, se intentó identificar los predictores de niveles de glucemia elevados mediante variables disponibles al ingreso. Como resultado, numerosos factores de riesgo cardiometabólico, así como la enfermedad arterial coronaria y la IC, se asociaron en forma directa o inversa con la probabilidad de hiperglucemia. La presencia de hiperglucemia no se vinculó con alteración clínicamente significativa de los parámetros hemodinámicos, la función cardíaca o renal.

Glucemia al ingreso y mortalidad a los 30 días en IC

Del total de los pacientes, 10% (618) falleció durante el seguimiento de 30 días. La mediana de la glucemia resultó superior en los que murieron, en comparación con los sobrevivientes (mediana 8.9 frente a 7.4 mmol/l, respectivamente; p < 0.0001). Asimismo, los autores encontraron una asociación directa entre la glucemia al ingreso y la mortalidad a 30 días. Cuando se dividió por el nivel inicial de glucemia, la mortalidad a 30 días aumentó 2 veces con valores de glucemia entre 7 y 14 mmol/l y 3 veces con valores de glucemia > 14 mmol/l.
En un modelo ajustado para mortalidad a 30 días luego de la presentación con IC, el nivel de glucemia elevado resultó un fuerte predictor del riesgo de mortalidad (odds ratio [OR: 2.19]). Aquellos pacientes con un nivel alto de glucemia al ingreso hospitalario presentaron un riesgo temprano y sostenido de mortalidad a los 30 días.

Análisis de subgrupos

La asociación entre un nivel de glucemia elevado y riesgo de mortalidad a los 30 días resultó congruente en todas las cohortes, con excepción de los resultados de pacientes africanos (Túnez). El riesgo asociado con un nivel de glucemia elevado fue congruente en pacientes con función sistólica conservada y alterada. Cuando se consideró a los pacientes en función de la aparición de DM, el valor predictivo de la hiperglucemia fue, incluso, más fuerte en pacientes no diabéticos. Todas las interacciones resultaron significativas en todos los subgrupos considerados.

Análisis de sensibilidad

Los análisis de sensibilidad mostraron que el ajuste por el nivel de FEVI o los valores de los péptidos natriuréticos no modificó los hallazgos del estudio. Asimismo, se observó un incremento absoluto del 9% en la mortalidad a los 30 días por cada mmol/l de aumento de la glucemia. Por último, empleando una definición alternativa de DM (DM conocida o desconocida, pero de nivel al momento del ingreso > 14 mmol/l [250 mg/dl]), se encontraron resultados similares.

Discusión

Dentro de una gran cohorte multinacional de pacientes con IC, se encontraron niveles de glucemia anormales en más de la mitad de los pacientes estudiados y una fuerte relevancia pronóstica asociada con niveles elevados de glucemia al ingreso. La relevancia pronóstica de la hiperglucemia se observó en múltiples subgrupos analizados, independientemente de covariables tradicionales de riesgo de IC en análisis de ajuste. El riesgo asociado con la presencia de hiperglucemias se observó tanto en pacientes con antecedente de DM como en aquellos sin antecedente de DM.

Es reconocido el efecto negativo de la hiperglucemia sobre la evolución de diferentes patologías incluyendo IAM, ictus, enfermedades pulmonares y otras enfermedades graves. Más aún, varias normativas de práctica clínica recomiendan la monitorización de la glucemia por este motivo, y algunas sugieren el tratamiento con el objetivo de mejorar resultados no vinculados con la esfera endocrina.

En esta gran cohorte internacional de individuos con un perfil representativo de pacientes con IC, se observó un claro y significativo impacto adverso sobre el pronóstico relacionado con la hiperglucemia. Dicho riesgo se presentó tanto en pacientes con DM o sin esta y en un amplio intervalo de etnias y de la función ventricular izquierda.

No resulta del todo claro si un nivel elevado de glucemia constituye un marcador de riesgo en la IC o un mediador de resultados adversos. En el presente estudio, la presencia de hiperglucemia no pareció asociarse con signos de alteración de la hemodinamia o de la función cardíaca o renal. No obstante, el estrés sistémico grave puede conducir a niveles de glucosa mayores debido a efectos del sistema nervioso simpático o por secreción excesiva de hormonas adrenales como el cortisol. Asimismo, se ha demostrado en forma reiterada que la hiperglucemia resulta deletérea para el funcionamiento cardíaco. Los niveles de glucemia crónicamente elevados (detectados por la presencia de un nivel elevado de hemoglobina glucosilada) se asocian con lesión miocárdica, reflejada por concentraciones elevadas de troponina ultrasensible, en pacientes sin IC. En contraste, el control glucémico intensivo puede reducir los eventos cardiovasculares probablemente por mecanismos tanto coronarios como no coronarios. Más aún, niveles de glucemia elevados pueden conducir a un nivel anormalmente elevado de ácidos grasos libres con aumento de la captación miocárdica de ácidos grasos libres, lo que a su vez puede promover la arritmogénesis y la reducción de la captación miocárdica de glucosa. La hiperglucemia puede, a su vez, provocar en forma directa varios efectos negativos en los cardiomiocitos, incluyendo alteración del metabolismo del calcio, apoptosis y remodelamiento progresivo. Esto último puede deberse a que la glucemia elevada aumenta la concentración del factor nuclear ĸB, con el consiguiente incremento de metaloproteinasas de la matriz. De hecho, los niveles elevados de glucosa en plasma en el contexto del IAM predicen clínicamente el inicio de la IC sintomática. Asimismo, la hiperglucemia puede conducir a otros efectos adversos sobre el sistema cardiovascular, incluyendo disfunción endotelial, inflamación vascular y aterogénesis acelerada.

En la presente cohorte, el riesgo temprano y sustancial asociado con niveles de glucemia elevados parece obedecer a un efecto directo sobre el miocardio relacionado con la reducción de la función de bomba, o bien, favorecer la aparición de arritmias. Los datos obtenidos en este estudio sugieren que la hiperglucemia es más un marcador que un mediador.

Dada la estrecha asociación entre hiperglucemia y función miocárdica, parece razonable esperar no solo mejor evolución clínica con un control glucémico intensivo, sino también una mejoría de la función y el remodelado miocárdico.

Con respecto a la falta de concordancia de los resultados de África y Asia, los autores suponen que podría deberse al pequeño tamaño de la muestra o a variaciones étnicas de la glucemia.

Conclusiones

En pacientes con IC, los niveles elevados de glucemia al ingreso hospitalario tienen un fuerte valor pronóstico de mortalidad a los 30 días, en forma independiente del diagnóstico de DM u otras variables clínicas. Dado que la hiperglucemia puede modificarse, se sugiere que podría representar un objetivo válido de intervención terapéutica. 

 0.insuficiencia cardiacaSIIC – Sociedad Iberoamericana de Información Científica