ENFERMEDADES PSICOSOMÁTICAS y su Tratamiento HOMEOPÁTICO

La Organización Mundial de la Salud, OMS define a la salud como el estado de bienestar, físico, psíquico y social, y no solamente la ausencia de enfermedad.
Teniendo en cuenta esto, una persona no está totalmente sana por el simple hecho de no tener una enfermedad orgánica. El cuerpo y la mente no son entidades separadas que funcionan independientemente, sino que mantienen una estrecha relación. Cuando la armonía entre ambas se ve alterada por emociones y sentimientos negativos o situaciones conflictivas, inevitablemente se produce un gran choque, que puede ser el origen de síntomas o enfermedades psicosomáticas.

Nuestro ritmo de vida actual está empezando a pasar factura en forma de enfermedades que no responden a los tratamientos de la medicina tradicional.
Por otra parte, tenemos la tendencia a pensar que las enfermedades psicológicas sólo producen tristeza, llanto, sentimientos de inferioridad, baja autoestima y otros síntomas psicológicos y que no tienen nada que ver con lo que pasa en el cuerpo.
Afortunadamente, en los últimos años se van destruyendo las barreras que dividían la enfermedad física (somática) de las mentales (psíquicas) y se está empezando a dar importancia al estado anímico del paciente para tratar su enfermedad.

Los factores más frecuentes que favorecen la aparición de enfermedades psicosomáticas son:
-Un estado de estrés permanente
-No expresar emociones vitales como la tristeza, la rabia, el miedo e incluso la alegría.
-Aislarse y no relacionarse con las  personas
-No ser capaz de relajarse y descargar las tensiones de manera adecuada
-Cuando la dificultades nos desbordan y no vemos una solución posible
-Cuando  descuidamos nuestra alimentación y la actividad física.

En términos generales se entiende que una persona sufre “somatizaciones” cuando presenta uno o más síntomas físicos que no pueden ser explicados por una enfermedad orgánica.

La definición de Somatización más utilizada es la de Wayne Katon, para quien se trata de “un idioma de malestar en el que los pacientes con problemas emocionales y psicosociales articulan su malestar, principalmente, a través de síntomas físicos”.

No podemos decir que las enfermedades psicosomáticas sean imaginarias, son reales, y el sufrimiento que padece la persona también lo es, por ello, se siente tremendamente incomprendida cuando en no pocas ocasiones se les confunde con personas hipocondríacas que solamente imaginan que están enfermas, pero no lo están realmente. El problema ante las enfermedades psicosomáticas surge cuando no nos damos cuenta cómo las emociones, las situaciones de la vida cotidiana como la muerte de un ser querido, una ruptura sentimental, un divorcio, un despido, fracaso escolar, etc. nos desestabiliza y nos hace más vulnerables a la enfermedad.

Existen un gran número de enfermedades en las que interactúan los factores orgánicos y psicológicos en su desarrollo, como, por ejemplo: el colon irritable, dispepsia, diarrea psicógena, meteorismo, estreñimiento, dolor abdominal funcional, globo histérico, tos psicógena, hiperventilación, sensación de ahogo, palpitaciones, taquicardia, dolor precordial, estados de angustia, depresión, vaginismo, alteraciones menstruales, disfunciones sexuales, vejiga nerviosa, cansancio, falta de fuerza, fibromialgia, urticaria, alopecia areata, prurito psicógeno, eczemas, psoriasis, cefaleas tensionales, vértigos, inestabilidad, mareos, insomnio, visión doble, afonía,  etc.

¿Cómo se tratan las enfermedades psicosomáticas?
Con la llamada medicina Psicosomática, que estudia la correlación entre los aspectos psíquicos y fisiológicos  de todas las funciones corporales y de esta manera integra el cuerpo y la mente, y que ofrece un tratamiento global de la persona.  Es precisamente este concepto de totalidad del ser humano lo que caracteriza a la medicina Homeopática.

Para la Homeopatía, todo ser humano es una unidad psicosomática, y la pérdida de armonía  de esa totalidad lleva al DESEQUILIBRIO de la ENERGÍA VITAL: que es la ENFERMEDAD.

En una primera etapa de una enfermedad psicosomática, la persona se siente mal pero, y con frecuencia, el médico tradicional no encontrará nada anormal. Sin embargo, desde un enfoque homeopático la persona cuya energía vital está en desequilibrio ya se está enfermando, apareciendo ansiedad, irritabilidad, miedo, etc. que anteceden a los síntomas físicos. La Homeopatía tiene así la posibilidad de curar al paciente desde el principio, cuando aún no existe alteración orgánica.

Para la Homeopatía, prácticamente todas las enfermedades son psicosomáticas, excepto las  traumáticas o congénitas, pues involucran a cada individuo como una totalidad cuerpo-mente y espíritu.

Al médico homeópata le interesa el diagnóstico de la enfermedad clínica que padece el paciente, pero también saber quién es y cómo es esa persona, porqué sufre, que provoca su desequilibrio energético, en definitiva, ¿Por qué se enferma? De esta manera,
encontramos que no hay dos enfermos iguales aunque tengan la misma enfermedad y cada uno necesitará un tratamiento diferente, individualizado.

Y para terminar, recordar que recuperar la salud NO es hacer desaparecer un síntoma.  Ni todos los síntomas son resultado de una enfermedad física.

Recuperar la salud ES RECUPERAR LA ARMONÍA; es decir, LA ENERGÍA VITAL PERDIDA.

  Dra. Otilia Quireza.

NATUROPATÍA.3

 

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