ESPECIAL CHOCOLATE.
¿Qué es la Teobromina?

Linneo clasificó el árbol de cacao, el cacaotero, comoTheobroma cacao, nomenclatura que posteriormente daría nombre a uno de sus componentes principales y causante del placer que nos produce comer este alimento: la teobromina. ¿Es cierto que es una sustancia tóxica para algunos animales? ¿Por qué nos produce placer?

La familia botánica Theobroma proviene de juntar dos términos: Theo, que significa dios y es también la raíz de otras palabras como teología, y Broma que significa alimento. De este modo Linneo creó esta familia que daba frutos para cocinar el “alimento de los dioses” por decirlo de algún modo. Tal es así que los mayas reservaban su consumo a las clases más altas de su sociedad.

Del cacao se conoce su alto poder energético, pero poca gente está al tanto del poder de uno de sus compuestos esenciales: la teobromina. Se trata de un compuesto químico natural que pertenece a la familia de las metilxantinas, en la que también se encuentra, por ejemplo, la cafeína. De hecho, produce efectos similares a la cafeína, estimulando el sistema nervioso aunque de manera mucho menos notoria, provocando esa sensación de placer en muchas personas cuando comen chocolate. Como nos explica la profesora de Bioquímica y Biología Molecular en la Universidad Autónoma de Madrid e investigadora del Centro de Biología Molecular “Severo Ochoa”, Beatriz López-Corcuera, “las metilxantinas son alcaloides que tienen efecto estimulante del sistema nervioso y diurético. Su efecto parece deberse a que son antagonistas de los receptores de adenosina”. Aun así, explica la especialista, “su efecto es muy pequeño comparado con la teofilina y la cafeína”.

No es la única fuente de teobromina

El cacao no es la única fuente natural de teobromina. El guaraná (Paullinia cupana), por ejemplo, también cuenta con él entre sus componentes esenciales, junto con la cafeína y la teofilina. Sin embargo el principal estandarte de este componente es, sin duda alguna, el cacao.
Sus semillas contienen entre un 1% y un 4% de teobromina de modo que, cuando se elabora el chocolate negro su porcentaje es aproximadamente del 1,5%. Este porcentaje es mucho menor cuando se mezcla con leche, de ahí que, junto con las preferencias de sabor, mucha gente prefiera los chocolates más puros.

En humanos produce placer pero en otras especies puede ser perjudicial para la salud. Mientras que nosotros lo metabolizamos sin problemas transformándolo en otros compuestos más benévolos para el organismo, algunos animales como los perros no tienen esa facilidad metabólica. Cuando lo consumen, su hígado no consigue metabolizarlo y permanece más tiempo en su sangre, pudiendo alcanzar, en caso de alimentarle habitualmente con chocolate, niveles tóxicos para el animal. En palabras de López-Corcuera, “en algunos animales es tóxica a las concentraciones presentes en el cacao, sobre todo en perros, gallinas, conejos, etcétera”. Para los humanos, apunta la investigadora, “no existen valores de referencia de toxicidad”.

En relación con este compuesto, recientemente se ha descubierto una variedad de cacao en Tanzania con un mayor contenido en teobromina, lo que aumentaría esta sensación de placer cuando se consume chocolate. De hecho el fabricante de helados Magnum, ha reservado la mayoría de la producción de este tipo de cacao para crear un nuevo producto centrado en la sensación de placer en el consumidor.

HISTORIA DEL CHOCOLATE, ALIMENTO DE LOS DIOSES.

 El chocolate es un ingrediente que no falta en nuestros dulces y postres, y poca gente puede resistirse a su sabor. Ya Linneo lo denominó “la comida de los dioses”, y razón no le faltaba, pues según las leyendas mayas y aztecas el cacao era un alimento divino y muchos de sus rituales sagrados se centraban en torno a esta planta.

El árbol del cacao (Theobroma cacao) crecía de forma natural en las selvas tropicales del Amazonas y Orinoco y se empezó a cultivar en Centroamérica. En tiempo de los aztecas los granos de cacao se usaban como moneda de cambio, hasta que alguien lo probó triturado, probablemente mezclado con agua, y descubrió su sabor y sus propiedades alimenticias.

En Europa, la bebida fue introducida por Hernán Cortés en la corte de Carlos V y fue recibida por los españoles con gran entusiasmo. Como su sabor amargo no era agradable para todo el mundo, se empezaron a experimentar mezclas con azúcar y especias, y el chocolate fue evolucionando hasta que en el siglo XVII adquirió el sabor y textura que hoy nos es tan familiar. Las técnicas más modernas de tostado y triturado de grano facilitaron tanto su conservación como el nacimiento de formatos más manejables como las populares tabletas de chocolate que hoy encontramos en las estanterías de cualquier supermercado.

Actualmente, la mayor parte del cacao se sigue cultivando en África, y los mayores países productores son Costa de Marfil, Ghana, Indonesia, Nigeria, Camerún, Brasil, Ecuador y Malasia. El caco se consume principalmente en Europa y Norteamérica, siendo los Países Bajos, Estados Unidos y Alemania los grandes consumidores del producto.

EL CHOCOLATE CONTIENE MÁS ANTIOXIDANTES QUE LA FRUTA

Un estudio publicado en la revista open access ‘Chemistry Central Journal’ revela que el chocolate contiene más antioxidantes, concretamente polifenoles y flavonoides, que cualquier fruta.

Para llegar a esta conclusión, investigadores del Centro Hershey para la Salud y Nutrición compararon la actividad antioxidante del polvo de cacao y el polvo de fruta. Sus experimentos revelaron que la capacidad antioxidante en un gramo de polvo era más alta en el caso del cacao. A esto hay que añadir que posteriores análisis mostraron que el chocolate negro y el cacao contienen más cantidad de flavonoides y polifenoles que los zumos de fruta. Estas sustancias antioxidantes protegen a las células y retrasan su envejecimiento. El chocolate caliente fue el único que no superó la prueba, ya que durante el procesado pierde gran parte de sus propiedades.
Debra Miller, coautora del estudio, concluye a la vista de los resultados que las semillas de cacao son “súper frutas” desde el punto de vista nutritivo. Una buena noticia para los amantes del chocolate.

EL CHOCOLATE NO PROVOCA CARIES. EL AZÚCAR AÑADIDO, SÍ AFECTA A LA SALUD DENTAL Y GENERAL.

Siempre se ha creído que comer chocolate representaba un peligro para la salud dental, pero una investigación en Japón lo desmiente. Según Takashi Ooshima, de la Universidad de Osaka, el chocolate puede incluso proteger la dentadura. La caries se produce cuando la bacteria Streptococcus mutans produce una molécula viscosa, el glucano, que facilita su anclaje en la pieza dental. Ésta y otra bacteria convierten los azúcares en ácidos, que horadan las cavidades en la superficie del diente. El científico japonés asegura que una parte de la semilla del cacao posee un bactericida que compensa los altos niveles de azúcar del chocolate, e impide la formación de la molécula viscosa. En la vaina de la semilla del cacao, que a menudo se desecha, aún hay más cantidad de este bactericida, por lo que se podría utilizar como componente de la pasta de dientes. No obstante, los dentistas creen que para evitar la placa dental vale más observar una correcta higiene que atracarse de chocolate.

CALMA LA TOS Y ES ANTI ESTRÉS, POR EL PLACER GUSTATIVO QUE PRODUCE

Un estudio de la Universidad de Cincinnati (EE UU) revela que las actividades placenteras, como el sexo o la comida, reducen el estrés inhibiendo la respuesta de ansiedad en nuestro cerebro. El efecto dura hasta siete días, según afirman los autores en el último número de la revista PNAS.

“Son las propiedades placenteras de las comidas apetecibles, y no las calorías, las que reducen el estrés”, asegura Ulrich-Lai.

Los científicos registraron también la actividad de una estructura cerebral, el del eje hipotalámico-hipofisario-adrenal (HPA), que responde en situaciones de estrés. Y comprobaron que el cerebro de las ratas expuestas a actividades placenteras, como consumir bebidas dulces o practicar sexo, respondía con menos intensidad al estrés que el de sus compañeras.

EL CHOCOLATE AYUDA A VENDER Y A COMPRAR

Las emociones también nos afectan. Sin un día nos levantamos ligeramente vanidosos, deseamos adquirir productos para mostrar en público, como relojes, zapatos y ropa. En contraste, si estamos contentos o simplemente satisfechos tendemos a hacer compras de electrodomésticos, sábanas, manteles y otros complementos para el hogar, según revela un reciente estudio de las Universidades de Minessota y Arizona.

A esto se suma que Juliano Laran, de la Universidad de Miami, ha demostrado que si un vendedor nos ofrece un bombón de chocolate y lo aceptamos, a partir de ese momento tendemos a comprar más de lo que queremos y necesitamos. Por el contrario, quienes se resisten al dulce se sienten también menos tentados cuando, a continuación, el mismo vendedor les ofrece productos de lujo como ordenadores caros, camisetas de diseño, televisores de última generación o cruceros.

DICHOS POPULARES SOBRE EL CHOCOLATE

Nuestra literatura de tradición oral no ha sido indiferente a los encantos del chocolate, que ha inspirado frases célebres, recomendaciones y dichos populares. Te ofrecemos una selección de los diez más famosos y la forma en que nacieron. ¡No te los pierdas, te sorprenderán!

“Las cosas claras y el chocolate espeso”. Cuando el chocolate llegó a Europa, había dos maneras de beberlo: cargado y muy espeso, o bien claro y diluido en leche. La primera opción tuvo más éxito, y la expresión “las cosas claras y el chocolate espeso” se extendió con el significado de llamar a cada cosa por su nombre.

“El chocolate del loro”. Esta expresión se refiere a un ahorro insignificante. Según cuentan, una familia de la aristocracia decidió recortar sus gastos, pero Como nadie quería renunciar a sus lujos, tomaron la determinación de prescindir del chocolate que le daban al loro.

“Ni amor reanudado ni chocolate recalentado”. Las segundas partes nunca fueron buenas, al igual que el chocolate que tiene un sabor mucho más refinado y exquisito recién hecho, no recalentado.

“El chocolate excelente, para poderse beber, tres cosas ha menester: espeso, dulce y caliente”. Se refiere al chocolate hecho a la española y, como se puede apreciar en la propia construcción de la frase, se utilizó antes del siglo XX.

“¡Chocolate por la noticia!”. Se emplea cuando alguien anuncia una noticia supuestamente novedosa, pero que ya es conocida por todos.

“Chocolate frío, échalo al río”. Esta expresión hace alusión a que, el buen chocolate es mejor tomarlo caliente y que, una vez se enfría, mejor desecharlo que volver a calentarlo.

Además de estas frases existen otras quizá menos conocidas o más utilizadas solo en ciertos lugares, como “Si con el chocolate no te quieres quemar, déjaselo a otro paladear”, “Toma chocolate y paga lo que debes” (utilizada sobre todo en Cuba), “Una sopa de tu propio chocolate” (habitual en México) y “Invierno buen tiempo para el herrero, el panadero y el chocolatero”.

 POR FAVOR, CONSUMAMOS EL CHOCOLATE CON RESPONSABILIDAD Y MODERACIÓN, EL CONSUMO ABUSIVO, DETERIORA NUESTRA SALUD.

ESTE ES UN MENSAJE DE FIN DE SEMANA.  Fuente: http://www.muyinteresante.es

José Luis Rodero Jurado
NATURÓPATA.
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