La homeopatía gana peso en los tratamientos pediátricos

 Su habitual presentación, en pequeñas bolitas de sacarosa y lactosa de sabor dulce, facilita su ingesta, ya que se pueden disolver en agua fría y administrárselo al niño o bebé a través del biberón.

Casi el 40% de la población española, utiliza medicamentos Homeopáticos.

La constante exposición de los niños a espacios públicos y abiertos los convierte en una diana de las enfermedades víricas e infecciosas más comunes, como asma, resfriados, laringitis, otitis o rinosinusitis. Sin embargo, la homeopatía ha ido ganando peso, en los últimos años, para los tratamientos preventivos y curativos, y en la prescripción de los pediatras españoles convencidos, no sólo por su capacidad frente a un gran número de patologías, sino también por su elevado perfil de seguridad.

“En los últimos años los medicamentos homeopáticos se han convertido en un gran aliado en la prescripción tanto de pediatras homeópatas como de otros pediatras que se interesan cada vez más por estos tratamientos”, afirma Jorge Manresa, pediatra de Atención Primaria y médico homeópata en Murcia. Además, añade, “destaca su eficacia en patologías de repetición que suelen colapsar las consultas sanitarias, sobre todo en otitis, bronquitis, amigdalitis, sinusitis y laringitis, que muchas veces obedecen a desequilibrios que pueden corregirse y conseguir limitar o hacer desaparecer las recaídas”

En esta línea, la Dra. Ana M. Rodríguez, Presidenta de la Asociación de Pediatría Extrahospitalaria y de Atención Primaria de la Región de Murcia, reconoce la homeopatía como un tratamiento, no sólo complementario, sino también de primer orden y puntualiza: “En mi consulta, empleo mucho la homeopatía en las patologías abdominales, como el cólico del lactante, porque prácticamente no disponemos de fármacos convencionales que funcionen bien. Lo mismo en el estreñimiento, la gastroenteritis y el dolor abdominal. Pero también utilizo homeopatía en el tratamiento de rinitis, otitis, alergias, dolores traumatológicos… es decir, prácticamente en todas las patologías que presentan los niños”.

El Dr. Manresa así lo confirma: “además de las ORL, el espectro de patologías que se pueden tratar con homeopatía es bastante amplio: en cuadros de gastroenteritis permite una recuperación más rápida, en niños con asma se consiguen mejoras significativas y en aquéllos que sufren trastornos del sueño soluciona el problema o mejora el patrón del sueño. Y, añade,  “también, en patologías para las que no existe un tratamiento convencional efectivo, como vegetaciones, molusco contagioso o determinados procesos dermatológicos”.

A la hora de tratar a los más pequeños, una de las principales ventajas de la homeopatía, frente a la medicación convencional, radica en que estos medicamentos se presentan habitualmente en forma de pequeñas bolitas de sacarosa y lactosa, los gránulos y los glóbulos, de sabor dulce que facilitan su administración, ya que se pueden disolver en agua fría y administrárselo al bebé a través del biberón.

De venta exclusiva en farmacias, los medicamentos homeopáticos destacan por su perfil de seguridad. Así, según el Dr. Ramón Aúz Castro, pediatra del Centro de Salud Las Calesas en Madrid, “una de las más importantes ventajas de la homeopatía es que la dosis del medicamento es independiente del peso y la edad del paciente; los efectos indeseables son raros, leves y transitorios, tal como reflejan la experiencia clínica, la bibliografía y la ausencia de declaraciones de reacciones adversas, y la dilatada experiencia de uso en niños y lactantes, así como en el embarazo y la lactancia, sin que se hayan presentado complicaciones de ningún tipo”.

Prescripción de homeopatía por médicos de la Seguridad Social
Aunque el proceso es reciente y se está llevando a cabo de forma gradual, poco a poco aumenta el número de pediatras del Sistema Nacional de Salud que integran la prescripción de medicamentos homeopáticos en su consulta. “Desde hace cinco años, hay más conocimiento entre los médicos de la eficacia de la homeopatía gracias a congresos, charlas y recomendaciones de otros compañeros. A partir de ahí, los facultativos empezaron a interesarse y a integrarla en sus consultas”, asegura el Dr. Juan Carlos Sanguino, Pediatra de Atención Primaria de Dos Hermanas (Sevilla).

Y es que, “es fácil enamorarse de este método terapéutico, al comprobar que no sólo puede solucionar la mayoría de los problemas de nuestros pacientes, sino que lo hace con una gran tolerabilidad y seguridad”, asegura el Dr. Auz.

Pero no sólo los profesionales sanitarios se interesan por la homeopatía y sus tratamientos, sino que cada vez son más los propios padres los que acuden a la consulta preguntando por medicamentos homeopáticos para sus hijos, porque han oído hablar de ellos o se los han recomendado. En esta línea, un estudio realizado en 2008 señala que el 75,4% de la población conoce la homeopatía y el 38,8% de los mismos utiliza medicamentos homeopáticos con mayor o menor frecuencia.  De hecho, el 87,8% de las personas que han utilizado homeopatía, volverían a seguir un tratamiento homeopático[i]. Hay, por tanto, una mayor cultura e información y, sobre todo, una mayor preocupación de los progenitores por buscar para sus hijos tratamientos eficaces y complementarios con los medicamentos convencionales.

El Dr. Jorge Manresa, pediatra de Atención Primaria de Cartagena, reconoce que “después de tres décadas de trabajo como pediatra y dos ejerciendo la homeopatía, no considero los medicamentos homeopáticos como complementarios, sino de primer orden”. Además, el doctor avala el papel de estos tratamientos en las patologías de repetición, que colapsan “tanto las consultas pediátricas de los Centros de Salud como las urgencias de los hospitales con un sentimiento generalizado de impotencia tanto por parte de los pediatras como sobre todo por parte de los padres”