APUNTES PARA UNA HISTORIA DE LA NATUROPATÍA

 En el próximo mes de Marzo se cumplirán 84 años de la promulgación en la Gaceta de Madrid, (por aquellas fechas era el B.O.E. de la actualidad) de la Orden del Ministerio de Gobernación sobre la “profesión de naturista” publicada en la Gaceta de Madrid de 26 de Marzo de 1926, y que todavía algunos sectores de la Administración sanitaria, minoritario, consideran aún vigente a pesar de su carácter preconstitucional.

Esta Orden Ministerial se promulgó durante la Dictadura de Primo de Rivera, siendo Ministro de Gobernación Severiano Martínez Anido (1862-1937), firmante de la Orden, de trayectoria política bien conocida por la historiografía. Militar y político español, n. en El Ferrol y m. en Valladolid.

Ayudante de órdenes del rey (1911) y director de la Academia de Infantería (1912), ascendió a general en 1914 y desempeñó los cargos de gobernador militar de Guipúzcoa (1917) y gobernador civil de Barcelona (1919-22), donde reprimió con mano dura el movimiento obrero. Siendo comandante militar de Melilla, entró a formar parte del Directorio (1923) y desempeñó la cartera de Gobernación durante la Dictadura (1925-29). Al caer ésta buscó refugio en Francia. Durante la Guerra Civil se adhirió al Movimiento y dirigió el ministerio de Seguridad en el gobierno de Burgos (1937-38).

Cabe recordar que José Castro obtiene el titulo de Naturópata en 1922, y en 1925 junto con Nicolás Capo abren la primera escuela de Naturopatía en España (Barcelona).

El análisis del contenido de la Orden, sigue un por entonces ya viejo enfrentamiento entre medicina y naturismo, cosa que carece de argumentos históricos, sociológicos y científico, ya que el naturismo es una filosofía de vida y un movimiento social patrimonio de la humanidad sin exclusividades.

Veamos como era el pensamiento y movimiento naturista en la década de los veinte y treinta; según lo expone Josep Maria Roselló, en el libro La vuelta a la naturaleza, donde estudia las cinco corrientes principales del movimiento naturista, analizando sus aportaciones teóricas y prácticas, la trascendencia de sus propuestas, las revistas y publicaciones que sirvieron de soporte a la difusión de sus ideas, así como sus figuras más destacadas.

“Los años veinte y treinta son el período clásico del movimiento naturista, al cuajar en toda su complejidad y ser, a su vez, un movimiento de referencia social de todo lo que tenga que ver con preservar la naturaleza y volver a la vida natural. Especialmente durante estos años el naturismo está presente en toda la Península y, sin desdeñar cifras como las expuestas, en un movimiento con la regeneración del individuo como base, el sector orgánico solo representa una pequeña parte. Los tres ejes básicos del pensamiento naturista son la creencia en un orden natural, la necesidad inmediata de volver a estar en armonía con él y el individuo como punto inicial de este retornar o regeneración. La existencia de un orden natural es la idea fundamental del naturismo; un orden en equilibrio que se perpetua así mismo y que tiene como principal elemento la equidad -la justicia-; es decir, en el caso de la agricultura, la biológica toma pero también da a la tierra mientras que la química solamente la expolia. El falso progreso nos aparta de este orden mediante una ficción, el artificialismo; causa de todos los odios, guerras o epidemias. El conjunto de leyes naturales que constituyen el orden natural son las mismas para la naturaleza, la sociedad y la humanidad. Motivo del que nace la necesidad del retorno del individuo hacia el mencionado orden el cual no es preciso explicar, pues, una vez se vuelve a estar en armonía todo deviene un fluir de la vida.

Para alcanzar este retorno son necesarios caminos de regeneración: el vegetarianismo trascendente y la desnudez física hacia la psicológica. El primero, considera la alimentación vegetariana como la propia de la especie humana, por las dos características inseparables que le da: la biológica y la moral, de aquí el carácter trascendente. El naturalista francés Georges Cuvier (1769-1832), considerado el padre de la anatomía comparada y la paleontología, elabora, para explicar la desaparición de los animales, la teoría de los catástrofes, diferente a la después mas aceptada del evolucionismo; sin embargo es muy valorado dentro del vegetarianismo, pues, sus estudios de anatomía comparada y fisiología son su argumentación biológica. Soledad Gustavo en “Jorge Cuvier” (1936) nos da una muestra de la consideración, en que se tenia y se tiene al naturalista. Las comparaciones anatómicas para determinar el carácter frugívoro de la especie son los siguientes:

Aspecto no feroz.
Manos y no garras, adecuadas para recoger frutos.
La dentadura preparada para cortar y triturar con una masticación más lenta y constante que requiere una producción de saliva al mismo ritmo.

Las comparaciones fisiológicas son tres:

Un estómago más grande y fuerte preparado para digerir especialmente los hidratos de carbono y la extensión del tubo digestivo que es de diez a doce veces la distancia de la boca al ano.

Más facilidad de digestión de las proteínas de origen vegetal sin creación de toxinas como las de origen animal.

Unas glándulas sudoríparas muy desarrolladas frente a su ausencia o poco desarrollo en los carnívoros.

El aspecto moral del vegetarianismo queda bien desarrollado en el pensamiento del filósofo venezolano, también naturista, Carlos Brandt (1875-?), especialmente en su obra El Vegetarismo (1909) la cual ha sido bastante reeditada a lo largo del siglo XX. En ella, se relacionan y argumentan todo un conjunto de razones de como el consumo de carne atenta contra el hecho de que todos los animales somos de la misma familia y, también, contra la ley natural de velar por la vida, alejándonos de las cualidades morales, propias de la especie humana, de justicia, bondad, solidaridad y tolerancia, fomentadas por el vegetarianismo.

El segundo camino, el de la desnudez, ve importante el desnudarse de nuestros vestidos por moralidad en contra de las obsesiones sexuales producidas por la ocultación del cuerpo, por salud por el contacto directo con los elementos naturales: tierra, aire, sol, agua y por estética, por ser la desnudez la belleza natural. Pero aún así, a pesar de su interés, no es lo más importante; para los decididamente partidarios de éste camino, la desnudez física es un paso hacia la desnudez psicológica, la decisiva en el momento de hacer desaparecer las barreras sociales que, separándonos por sexos o por roles sociales, imposibilitan la fraternidad entre humanos y de estos con la naturaleza.

Cinco corrientes

El pensamiento naturista toma diferentes vías según si al orden natural se le busca o no un origen y un destino divino, según si se considera o no que dentro del mundo capitalista es posible el naturismo o, bien, si se da una mayor tendencia hacia el vegetarianismo o hacia la desnudez.

Se dan cinco corrientes principales dentro del conjunto del movimiento naturista: el vegetarianismo naturista, la trofología, el vegetarianismo social, la libre-cultura o desnudismo y el naturismo libertario.

Las tres primeras tienen como guía el vegetarianismo trascendente y a pesar de las diferencias entre ellas, el punto en común es la tendencia a apartarse de la sociedad creando colonias en donde acoger a los nuevos adeptos. Esta actitud, por lo que respecta al vegetarianismo naturista y a la trofología queda reflejada en estos puntos:

El individuo es visto en su dimensión biológica -física y psíquica- dejándose la social.La regeneración es vista como un apartarse de la sociedad para estar en armonía con las leyes naturales.

La esperanza de que de unos padres naturistas nazcan hijos sanos y, de ésta forma, ir extendiéndose progresivamente como una mancha de aceite.

La necesidad cristiana de querer ser bueno, es decir, de no reivindicar.

Estos planteamientos se recogen en la Asamblea Naturista de València (1922) y aún, hoy, son los hegemónicos dentro del movimiento naturista de tipo vegetariano.

Mientras el pensamiento anterior conduce, socialmente, a considerarse unos sabios que no deben tomar partido, pues, están llamados a poner paz entre las clases sociales enfrentadas para reducir la confrontación y mantener mejor la jerarquía clasista, entendida como el equilibrio natural entre las fuerzas evolutivas y las conservadoras, el vegetarianismo social contiene un cariz mucho más activo de difusión directamente vinculado con las corrientes progresistas de la época. El vegetarianismo social tiene escasa pero ruidosa incidencia dentro del movimiento, sólo un poco antes del Congreso Naturista de Bilbao (1925) a raíz de la publicación del manifiesto «A los naturistas españoles« (1924), donde el considerar la propiedad colectiva como ley natural levanta mucha polémica con las otras corrientes vegetarianas. La dictadura franquista borra posteriormente cualquier carácter reivindicativo mientras que, por otro lado, los más reaccionarios tienen campo abierto.

La libre-cultura tiene como punto principal el considerar la desnudez como el estado natural de la humanidad, por ello, la desnudez física es camino de la psicológica. Públicamente, en forma asociativa, tuvo de esperar hasta la II República española, proclamada el año 1931, para ser tolerada. Campos naturistas, revistas como Luz (1931), Nueva Vida (1931), Vita (1932), Febo (1933-?) y Biofília (1935-1937) en Barcelona, Natura (1932) en Madrid y Gimnos (1934-1937) en València o películas proyectadas en los circuitos comerciales como Desnudismo (1933) y Elysia (1936), son una buena muestra del auge de la libre-cultura que la dictadura franquista persigue y empuja a la clandestinidad.

La quinta corriente, el naturismo libertario, motivo del presente estudio se expone a continuación.

Naturismo y anarquismo: El naturismo libertario.

El estudio del naturismo libertario es más complejo que el del resto de corrientes, pues, se da tanto en el movimiento anarquista como en el propiamente naturista, por eso es necesario analizar las diferentes perspectivas de relación entre las dos corrientes de pensamiento y, a la vez, hablar de Reclus y de Tolstoi precursores, ambos, de lo que poco después se denomina naturismo libertario. Eliseo Reclus (1830-1905), geógrafo y teórico del anarquismo, es muy influyente en el movimiento ibérico por la rapidez con que son traducidas sus obras, tal como ocurre con su gran estudio de geografía social El Hombre y la Tierra (1905-1908), material didáctico en la Escuela Moderna de Ferrer y Guardia. En el volumen VI de este estudio se encuentran elementos de los cuales se nutre el naturismo libertario, Reclus, vegetariano, defiende, como un gran acontecimiento revolucionario, recuperar el derecho de los antiguos griegos a ir desnudos a la luz del sol, pasando a ser la ropa una cuestión exclusivamente climatológica. Si fuese necesario recomendar una obra del sabio geógrafo, breve, bella y didáctica de la interrelación entre naturaleza y sociedad sería, sin duda, El arroyo (1864).

También es pronto conocido en la Península, el escritor, pedagogo y revolucionario ruso León Tolstoi (1828-1910), promotor de un anarquismo basado en el mensaje social de la palabra de Cristo una vez desprovisto de todo aspecto religioso. Tolstoi, vegetariano y esperantista como Reclus, escribe en su postrer libro Últimas palabras (1909) que vivamos según la ley de Cristo: amándonos los unos a los otros, siendo vegetarianos y trabajando la tierra con nuestras propias manos.

A pesar de que no lo parezca, el naturismo y el anarquismo ibérico tienen los mismos puntos básicos en común: la idea de un orden natural del cual nos aleja el artificialismo, razón de la necesidad de retornar desde el individuo. Sin embargo esto no es motivo para que no se den más interpretaciones, pues, también, por ejemplo, se puede considerar un retorno a la sociedad natural -naturaleza- la insurrección para la instauración del comunismo libertario. Otra visión que no pasa por el naturismo libertario, así como, tampoco, guarda una relación necesariamente directa con él son las prácticas de los primeros anarquistas de la segunda mitad del siglo XIX, motivadas, quizás, por querer dar ejemplo de austeridad y de higiene social al no comer carne o no beber vino ni jugarse el sueldo a las cartas.

El naturismo libertario en su momento de más gran esplendor -los años veinte y treinta como el resto del movimiento naturista- tiene diferentes perspectivas:

El naturismo y el anarquismo, dos puertas que dan al mismo lugar.

El naturismo y el anarquismo, dos sistemas filosóficos diferentes pero obligadamente complementarios.

El individualismo libertario.

Los anarquistas no naturistas

Un mismo ideal

Dos maestros racionalistas, la madrileña Antonia Maymón y el sabadellense Albano Rosell, junto al barcelonés Adrián del Valle, son los partidarios más representativos de los que consideran naturismo y anarquismo un mismo ideal con dos entradas.

Antonia Maymon (1881-1959), es una destacada militante que se orienta en cuatro ejes: anarquismo, naturismo, liberación de la mujer y pedagogía racionalista. En el terreno del naturismo Maymon participa en el Congreso de Bilbao (1925), preside el de Málaga (1927), además de colaborar durante diez años en la revista Helios, hasta 1931, y seis, hasta 1932, en la revista Naturismo (1920-1934), es decir, es muy conocida y valorada tanto en el movimiento naturista como en el anarquista, con la visión que ella misma refleja, entre otros, en «Anarquismo y naturismo« (1925):

«(…) para mi no es naturismo aquel que no se preocupa de la vida integral del individuo y como ésta solo puede desarrollarse dentro de una sociedad igualitaria, sin leyes ni gobiernos, sin explotadores ni explotados, deduzco de aquí la consecuencia de que las ideas naturismo y anarquismo van tan íntimamente unidas, que no pueden separarse sin que a cada una de ellas les falte algo para ser completa.» (p.12)

Y por si no ha quedado suficiente claro: «¿Qué ley natural marca la explotación del hombre por el hombre?. ¿Puede ser naturista una colectividad donde exista esta anomalía? Cualquier hombre libre al contestar a estas preguntas, habrá de unir los dos ideales tan íntimamente, que forzosamente se verán unidos, sin que puedan separarse uno de otro.» (p.12)

El pionero del anarquismo en Catalunya, Albano Rosell (1888-1964), es también un activo naturista que a pesar de sus dos exilios en Montevideo, la capital uruguaya, uno a consecuencia de la Semana Trágica (1909) y otro, el definitivo, a causa de la represión previa a la dictadura de Primo de Rivera, participa muy activamente en los primeros años de la revista Helios. Igualmente, va de delegado al no llegado a celebrar Congreso Naturista Ibérico de Lisboa y edita, posteriormente, El Naturista (1922-1923) donde expone sus opiniones durante los años de definición del movimiento naturista. Su obra Naturismo en Acción (1922), es una crítica a la visión exclusivamente terapéutica sin una base filosófico-social la cual desarrolla en El Naturismo Integral y el Hombre Libre (1918):

«(…) el Naturismo no es solamente un problema de higiene, de mesa, de terapia; (…) no son más que aspectos que estudia y razona el Naturismo; pero, además de estos aspectos estudia sus complementos que hacen relación con el medio social y económico vigente, con las necesidades de raza, de clima, de ambiente; con los sentimientos y lo que el hombre ha creado como ciencias, artes, lazos autóctonos, tradiciones modificables, afectos sanguíneos, bondades humanas, (…).» (p.69)

Rosell ve el naturismo integral o libertario como la ciencia del vivir felices que supera dogmas e «ismos«, al ser producto del estudio de las leyes naturales. El naturismo integral abarca el aspecto físico-vital, el ético, el social, el artístico emotivo y el científico. La idea básica del aspecto social consiste no en resolver los efectos de la decadencia sino sus causas viendo como afrontar la resistencia del capital a la solución. Rosell, en su utopía naturista, En el país de Macrobia (1929), da un ejemplo de la importancia del aspecto artístico-emotivo, el sentido estético, el cual nos lleva a la identificación con las cosas y seres de la naturaleza.

Adrián del Valle (1872-?), periodista y escritor nace en Barcelona pero se instala definitivamente en la capital cubana después de la independencia de la isla, formando parte de la Sociedad Naturista «Pro-Vida». Su pluma, orientada por el anarquismo y el naturismo, escribe la novela Náufragos (1926) que aún sigue siendo la mejor descripción del naturismo libertario, a través de las vivencias del médico Octavio Alvar tanto ante las injusticias del mundo colonial como ante el retorno al orden natural que borra las clases sociales en la isla desierta que da título a la novela. En Naturismo (1931) expone su visión del naturismo a partir del aspecto sociológico y del filosófico:

«El objetivo del Naturismo sociológico es observar los obstáculos que ofrece la sociedad al desenvolvimiento natural del individuo y a la vez estudiar el modo de ir eliminándolos, hasta alcanzar un medio social que no esté en pugna con dicho desenvolvimiento.» (p.24)

«El Naturismo filosófico debe proponerse únicamente el conocimiento de la naturaleza que circunda al hombre, la que constituye su medio. Estudiar al ser humano, en su naturaleza propia (constitucional) y con sus relaciones con el medio social (agregados humanos) y el medio natural (terrestre y cósmico). Y de semejante estudio deducir las reglas físicas, morales, sociales y naturales, más convenientes a la vida normal y armónica de los hombres.» (p.27)

La Sociedad Naturista Cultural de Alcoy publica esta obra del escritor naturista, una muestra de que a pesar de vivir en la isla gran parte de su literatura se edita también en la península.

Diferentes pero complementarios

El Dr. Puente y el sindicalista montañés González Malo son dos ejemplos de considerar el anarquismo y el naturismo como dos sistemas filosóficos completos pero necesariamente complementarios.

Isaac Puente (1896-1936) nace en la población vizcaína de Las Carreras, se doctora en Medicina en 1918 y ejerce prácticamente toda su carrera en el municipio alavés de Maeztu. Puente es uno de los grandes difusores del naturismo libertario y el principal en dar a conocer la medicina naturista dentro del movimiento anarquista.

El médico libertario opina que anarquismo y naturismo son dos ideales diferentes que vistos como soluciones últimas crean dogmatismos -especialismos, dice él- en lugar de desarrollar nuestra libertad camino de la perfección humana. A pesar de todo, los considera compatibles y complementarios. Compatibles, por su idéntica finalidad de suprimir el dolor humano y su parentesco ideológico de encontrar la raíz del sufrimiento en el apartarse de la naturaleza.

Complementarios, al ocuparse de aspectos diferentes, el anarquismo libera el ser social y el naturismo libera el ser vivo. En «Generación Consciente« (1924), sigue esta exposición dando a ambos ideales una superioridad respecto al resto por:

La disciplina a que someten los actos sociales y corporales.
El entrenamiento consciente que esta produce en quien los realiza.
La amplitud de miras que tienen a pesar de su especialismo.
La exaltación del humanismo.

Jesús González Malo, sindicalista portuario, funda en 1930 un Grupo Naturista en el Ateneo Obrero de Santander afín a la C.N.T.. Un año antes había dado respuesta con el artículo «¿El Naturismo integral se basta a sí solo?«, a otro de Silvestre del Campo partidario de las de un mismo ideal. González Malo pone el ejemplo de los tres brazos del mismo cuerpo, es decir, el anarquía es la meta -el comunismo libertario-, el sindicalismo es el medio colectivo para alcanzar dicho objetivo y, el naturismo, es el medio de perfección individual indisoluble del avance hacia la sociedad comunista libertaria.

El individualismo libertario

Costa Iscar, individualista libertario, realiza en su ensayo Crítica y concepto libertario del Naturismo (1923), una crítica al vegetarianismo naturista al relativizar el valor de la alimentación y de la medicina naturista, haciéndose partidario de la sobriedad más que de cualquier exclusivismo, a la vez que también critica la poca profundidad o el marcado conservadurismo de sus planteamientos sociales. En ésta línea, el concepto de naturismo libertario es un ideal de transformación social aunque, como buen individualista, le prevé un futuro de pequeñas colectividades agrícolas de afines, pues ningún ideal puede alcanzar el servir para todo el mundo y para todo momento.

Mientras que Costa Iscar no es naturista, el colectivo de la revista Iniciales (1929-1937) con sede en la barriada barcelonesa de Sants y, a su vez, heredera de Ética (1927-1929), sí que lo es, pero siempre con la idea de que es un empezar, no una finalidad, tal como simboliza su título y expone su primera editorial.

Para acabar éste apartado es necesario referirse a la familia Montseny y la segunda época de su publicación La Revista Blanca (1923-1936). Los Montseny consideran el individualismo como la interpretación más refinada de la anarquía siempre, eso sí, que no quiera imponerse en ella. Federica Montseny (1905-1994) ilustra bien el paso de «naturista« a «naturalista«, máxime cuando el naturismo es uno de los ejes editoriales iniciales de su revista. En «El Naturismo« (1923), Federica escribe que éste necesita del anarquismo para tener un carácter transformador, mientras se decepciona por el auge, dentro del movimiento naturista, de posiciones más terapéuticas que sociales, lo cual la conduce a denominarse «naturalista« y a distanciarse, en la práctica, de los planteamientos naturistas, aunque no de ésta sensación en «Naturismo y naturalismo« (1927).

Anarquistas no naturistas

En el seno del movimiento libertario, no todos los anarquistas tienen la misma opinión. Los hay como Fortunato Barthe, maestro que coincide en las escuelas racionalistas de Alacant con Antonia Maymón, que afirma en «Como veo yo el naturismo« (1927) que un anarquista, a pesar de no ser naturista, nunca puede estar en su contra. Otros, sin embargo, le ven como una dispersión de las fuerzas o un retardar el objetivo principal de la revolución social que, una vez alcanzada, traerá consigo todo el resto añadido. Y, otros, hasta llegan a ridiculizarlo diciendo que es un querer hacer la revolución con coliflores y alcachofas.

La respuesta de los naturistas libertarios también es clara como se puede ver en «Algo sobre Naturismo« de Silvestre del Campo o «Se ríen de nosotros« de Julio Enrique, ambos de 1927. Tanto uno como otro, ven en el naturismo libertario un enriquecimiento del anarquismo y no ven en el hecho de que el capitalismo no permite serlo al cien por cien, una justificación para dejar de intentar acercarnos a la naturaleza. Silvestre del Campo, añade que dado que ningún capitalista pide al obrero, para darle trabajo, la condición de alcohólico o de fumar tabaco, si uno no es capaz de afrontar sus propias debilidades o vicios difícilmente puede buscar la emancipación social.

Vegetarianismo y desnudismo.

A diferencia del resto de corrientes, el naturismo libertario une ambos caminos. Del vegetarianismo no es necesario añadir nada a lo dicho en otros apartados, pero del desnudismo sí.

El naturismo libertario no comparte la idea de la libre-cultura de que el estado natural de la humanidad es la desnudez. El escritor Laura Brunet en la muy conocida Desnudismo Integral. Una nueva visión de la vida (1931), manifiesta la postura libertaria en tres aspectos: constata la existencia regulada de cuando ir vestido y cuando no en todas las sociedades, sitúa el problema en la transformación de una cuestión de abrigo en un tema de orden moral -el vestidismo- y muestra la simpatía hacia la libre-cultura por su carácter progresista.

Esta perspectiva está reflejada también en la encuesta de la revista Iniciales con colaboraciones desde septiembre de 1929 hasta abril de 1931. La encuesta recoge la crítica del vestidismo y su simbología clasista, defiende las ventajas higiénicas de la desnudez, su estética, su belleza como ejemplo de salud y combate guiado por la evolución contra el menosprecio del cuerpo por parte de la moral cristiana. Colaboran, entre otros, Puente, Maymón, Martínez Novella, Augusto Moisés Alcrudo y Pierre Vachet. Como no podía ser de otra manera en una publicación individualista no deja de señalar que, mientras que tomar el sol es saludable, el hecho de estar moreno no te hace ni mejor ni peor, por esto, en primer lugar es preciso despertar el espíritu de libertad del individuo el cual ya encontrará su propio camino para desarrollarlo:

La pedagogía naturista libertaria.

La pedagogía libertaria también recibe aportaciones de Rosell y de Maymón, ambos pedagogos y maestros como ya se ha dicho. Rosell no cree, debido a la degeneración de la especie, que se venga a éste mundo como una página en blanco donde el resultado final es debido a lo que en ella se escriba. Él propone, en cambio, una reeducación de la infancia para devolverlos a la armonía con la naturaleza. En esta forma no es necesaria ninguna acumulación de materias o instrucción precisándose, en cambio, un sistema educativo mixto diferente donde el maestro es una especie de hermano mayor -iniciador- en una escuela al aire libre, sin vacunas y con una alimentación vegetariana, donde lejos de castigos y de premios, se potencia el darse cuenta de la trascendencia, en relación a los demás, de las propias acciones y su incidencia en la mencionada armonía. El pedagogo sabadellense, utiliza narraciones de otras experiencias educativas suyas -Albores (1932), la más conocida- como medio de fomento y percepción de dicha trascendencia. Su pensamiento queda expuesto en Naturismo y Educación de la Infancia (1918):

«Nuestra finalidad es dejar obrar a la Naturaleza, amortiguar en la infancia todo lo que de ilógico, y pernicioso aparezca, todo lo absurdo y violento que se presente, (…).» (p.6)

En 1912 se constituye en Vitoria-Gasteiz la primera tropa de la Asociación Nacional de los Exploradores de España (boy scouts españoles). Promotores de ésta asociación paramilitar son el capitán de Caballería, Teodoro Iridier, y el periodista y escritor barcelonés Artur Cuyàs afincado en Madrid y director de la revista El Hogar Español, el cual, tres años después, es nombrado su comisario general. Rosell consciente de la incidencia de la educación en el pacifismo o belicismo de los pueblos, señala y denuncia la presencia de los valores y la organización militar en el asociacionismo de Exploradores detrás de una fachada de camaradería y contacto con la naturaleza.

Maymón, cree que la educación es cosa de las mujeres y tiene de estar dentro del naturismo pues la salud física lleva al desarrollo de la inteligencia y la educación de los sentimientos. Esto representa una autoeducación de las mujeres adultas en el naturismo por su propia salud y el ejemplo que tienen de dar a los hijos, mientras que a las niñas les es necesaria una asignatura específica, “maternología”, capaz de desarrollar el amor de madre. Maymón escribe gran cantidad de artículos tanto en la prensa anarquista como en la naturista aunque su pensamiento educativo de escuela única para niños y niñas sin distinción de clases sociales se recoge en Esbozo Racionalista (1932).

Entre el naturismo libertario también es reconocida la obra del maestro de Azuaga (Badajoz), Daniel L. Coello, titulada El Naturismo y la educación (1924), mucho más cercana a los postulados vegetariano naturistas en cuestiones como que la finalidad propia de la mujer es la maternidad.

La ciudad-campo.

El ingeniero y maestro racionalista murciano Alfonso Martínez Rizo (1877-1951), se considera a sí mismo un naturista diletante por ello además de sus series de artículos, entre 1933 y 1934, en la revista Helios sobre la contaminación urbana y la contaminación agrícola, en la misma publicación, durante 1925, describe la vivienda base de la ciudad-campo que, después, desarrolla en La urbanística del porvenir (1932) desde una perspectiva colectiva. En ella incluye, también, una crítica a la ciudad inorgánica del crecimiento desorganizado del capitalismo, una ciudad -antieconómica por los gastos y la pérdida de tiempo originados por las distancias, -antihigiénica por las condiciones de vida en aglomeración de las clases populares y, -antisocial por facilitar la neurastenia y el arribismo.

La estructura de la ciudad-campo, supera la división de los dos medios al formar un tejido integrado en la naturaleza. La distancia entre casa y casa es de cien metros de campo. Debido a la extensión, Martínez Rizo, planifica unas grandes avenidas bordeadas de árboles y con dos vías peatonales, formando una red octogonal que al entrecruzarse crean cruces y aspas para facilitar la forma triangular de las casas. A lo largo de las avenidas una línea de fachadas de edificios dedicados al comercio y no aptos para vivienda, mientras que el resto de servicios como escuelas o mercados de abastos están en núcleos, separados por un kilómetro de campo, en las plazas circulares resultantes de la confluencia de dos calles en cruz y dos en aspa. El tejido se completa con tres zonas: la industrial, la de estudios y la de ocio, exclusivamente dedicadas a estas finalidades. Los únicos límites de la ciudad-campo son los naturales.

La urbanística del porvenir significa adaptar la idea de ciudad-campo a una situación urbanística ya existente; por esto, Martínez Rizo, suponiendo la previa desaparición de la especulación inmobiliaria propone las siguientes medidas:

Demolición del ochenta por ciento de las viviendas de ciudades como Madrid y Barcelona.

Núcleos de población de cien mil habitantes.

Creación de un comité de regularización de la migración.

Reconversión de las casas adecuándolas a la nueva red.

La maternidad consciente.

La teoría de Malthus del desigual crecimiento de la población en relación a los recursos para alimentarla, origina una nueva corriente, el neomalthusianismo, partidaria de difundir los métodos anticonceptivos.

El neomalthusianismo tiene eco en el movimiento libertario, pues permite la maternidad consciente -querida-, la cual, junto con la independencia económica de la mujer, representa los dos puntales de su liberación.

Isaac Puente es un gran difusor de los métodos anticonceptivos que, exceptuando la química, son los mismos de hoy en día. Aunque no todos en el mundo naturista opinan por igual, sí tomamos con referencia al colectivo de Iniciales y a Federico Urales, padre de Federica Montseny. Iniciales es partidaria del control de natalidad y distribuye el pesario «Fermita», pero esto no significa que no lo vea como algo antinatural, aunque menos natural es la miseria de las familias numerosas pobres, como dice Dróvar en «Quicio« (1934). Por otro lado, Urales no ve la necesidad del neomalthusianismo pues para él la naturaleza ya se regula sola y lo que le conviene al anarquista es librarse él y su descendencia de la explotación del capital, tal como expone en «Responsabilidad, personalidad, descendencia« (1925). El trofólogo Nicolás Capo tampoco es partidario de la anticoncepción, de hecho no le es necesaria pues la exclusiva función del copular -según él- es la reproducción. En «¿Somos los Naturistas Neomalthusianos o Tolstoianos?» (1934), trata de «anarquistas» a los adictos a los deberes matrimoniales. Capo, hace apología de la convivencia muy casta con una sola mujer, añadiendo que no se puede llamar hombre el que no aguanta un año sin relaciones. Ángel Benza en nombre de Pentalfa (1926-1937), la revista de Capo, dice en «El problema sexual y el Naturismo» (1935):

«El Naturismo aprueba, pues, que los que sepan transformar el exceso de la energía orgánica en energía superior, mental o espiritual, aprueba, digo, o se considera natural que no sientan necesidad del acto sexual, y que, en consecuencia, se abstengan de él.» (p.4)

Desde que Galton funda la eugenesia en 1860, va enraizando la idea de que la selección natural tiene de ser sustituida por la social para garantizar la continuidad de la especie. La eugenesia se divide en positiva o potenciación de la reproducción de los más aptos y en eugenesia negativa o restricción de la procreación de los no aptos, también llamados degenerados. En la práctica y desde los estamentos estatales conduce a leyes de esterilización, por esto, desde el mundo libertario, primeramente neomalthusiano, se encuentran interesantes los conocimientos eugenésicos pero se está contra la esterilización y se reivindica el derecho a la salud que garantice una descendencia sana dentro de una sociedad sana.

Antonia Maymón lo plantea así en «Naturismo»(1925): «Es, pues, evidente, que juntándose la ignorancia progenitora con la injusticia social, resultan de esta unión generaciones cada vez más degeneradas, y de aquí también se colige que no es bastante transformar la actual organización social por otra más justa y racional que la presente, ya que mientras el hombre sea esclavo de la alimentación antinatural y de muchos de los vicios que hoy se tienen, por distracción, placer o recreo, no será apto para perpetuar la especie en las condiciones que reclama la naturaleza, a fin de que resulten más sanos, no solamente física, sino intelectual y moralmente.» (pp.21-22).

Desde las páginas de Generación Consciente/Estudios, revista libertaria emblemática, Puente, difunde extensamente el neomalthusianismo, la eugenesia y la medicina naturista en artículos como «Neomalthusianismo» (1930), «Eugenesia preventiva« (1925) o «Eugenia y Naturismo» (1928), popularizando, a su vez, el seudónimo «Un Médico Rural» Las enfermedades sociales.

Dentro del amplio abanico de médicos simpatizantes o militantes anarquistas, hay un sector interesado por la medicina naturista, de los cuales, José María Martínez Novella e Isaac Puente son los más destacados.

Martínez Novella nace en Alpuente (València) en 1896, se gradua como doctor naturópata en la escuela neoyorquina del Dr. Benedict Lust, para colaborar primero en el sanatorio de éste, hasta que abre uno propio en Cranburg, Nueva Jersey. Su actividad alcanza más allá del naturismo, es un difusor de la ciencia que escribe tanto en Helios y Naturismo como en Iniciales y Estudios.

Desde el naturismo y la medicina naturista, Isaac Puente, elabora dos conceptos antitéticos: el medicalismo y el sanitarismo. Puente cuestiona además la carrera y el papel del médico, se opone a la policía sanitaria y critica los absolutismos de algunos naturistas. Puente caracteriza el medicalismo como la fobia antimicrobiana necesitada de vacunas, lo cual le evita plantearse combatir el consumo de tabaco y de alcohol, la miseria y la ignorancia, transformando, de ésta forma, al médico en el único camino hacia la salud. En cambio, el sanitarismo supera las limitaciones de lo anterior, pues exalta la salud desarrollando las defensas del organismo, sin intentar adaptarlo a un medio social patógeno al que debemos derrocar y, a su vez, aumenta la cultura sanitaria en lugar del desarrollo de la complicación terapéutica.

El médico libertario cuestiona la carrera de medicina por su dogmatismo al ignorar la naturista pero, también, por su mercantilismo al dar a los conocimientos la característica de propiedad privada regulada por un código deontológico, sin hablar de la función social de la medicina.

Cuando, especialmente, los gobiernos republicanos promulgan leyes de policía sanitaria: declaración obligada de enfermedades infecto-contagiosas o certificados prematrimoniales, Puente lo ve como un ataque a la libertad individual y a la integridad del organismo mediante las vacunas.

Los elementos de crítica de Isaac Puente a la medicina alopática también los hace extensivos a la naturista, es decir, los médicos naturistas no están libres de los vicios y defectos de los alópatas al tener que subsistir de sus conocimientos, aunque, a diferencia de aquellos, el autocontrol de la salud realiza la función de contrapeso. El médico libertario cuestiona, por ejemplo, dogmas como el del pan blanco, que es al que considera más una estafa -le quitan lo mejor de trigo- que un veneno. Igualmente relativiza el tópico de la eficacia de la vida natural, ya que en las grandes urbes no se puede ir más allá de una alimentación rigurosa y de tomar el sol los domingos que luce. Puente no le quiere restar importancia al naturismo, sino darle dimensión social en aspectos como el contemporizar con el uso de los medicamentos de la misma manera con que tenemos de contemporizar con un medio hostil.

Se pueden encontrar todas estas ideas en artículos como «Una falsa ruta de la medicina« (1931), «La libertad individual ante la Medicina«»(1933), «La nueva Universidad. La medicina que se expende en las Facultades» (1926) o «Sanitarismo. Supervaloración de la salud» (1931). También en sus obras Embriología (1924), Los microbios y la infección (1931) o La Fiebre: sus causas, su tratamiento (1934), o La higiene, la salud y los microbios (1935).

Otros médicos libertarios, sin considerarse naturistas, apoyan las iniciativas de Puente en el sindicalismo sanitario, son el zaragozano Augusto Moisés Alcrudo, fusilado en 1936, y el sevillano Pedro Vallina (1879-1970), firmantes los tres de una ponencia al Congreso de Sindicatos Únicos de Sanidad en 1931.

Tanto Roberto Remartínez (1895-1977) como Eusebio Navas (1881-1966), médicos naturistas los dos, sin considerarse anarquistas, son, el primero, un colaborador continuado de Generación Consciente/Estudios y, el segundo, con menor frecuencia, es tenido por igual como un viejo amigo desde el ámbito libertario.

Independientemente del interés de todo lo expuesto referente al naturismo libertario, éste desapareció como corriente en 1939. La dictadura franquista ya se preocupa lo suficiente de que sea así. Por ejemplo, la sociedad naturista de la población alicantina de Alcoy no puede legalizarse hasta los años setenta, casi veinte años más tarde que el resto, debido al recuerdo de la tradición libertaria de la Sociedad Naturista Cultural, ejemplo de asociación naturista harto reconocido en su momento. ”

Todos estos argumentos históricos, nos indican no solamente lo arbitrario de la Orden, en cuanto a la práctica del naturismo, sino lo tendencioso por quien la firma. Pero con la proclamación de la II Républica, el movimiento naturista llega a tener una expresión asistencial – sociosanitaria muy importante, siendo Federica Montseny titular del Ministerio de Sanidad y Asistencia Social (noviembre de 1936 y mayo de 1937) formalizó el primer “hospital naturista” que estuvo a cargo de la Federación Naturista. El artículo que exponemos a continuación está escrito por Federica Montseny, proponiendo una personal interpretación del naturismo.

[…] El origen del naturismo seguramente fue el afán de recobrar la salud perdida por falta de contacto directo con la Naturaleza. Después, al adquirir este afán adeptos y al recibir estudios, empezó a dejar de ser remedio para convertirse en tesis con dos principios fundamentales: físico uno y ético otro. El primero es la vuelta a la Naturaleza […]

[…] El segundo es el respeto a la vida animada por la Naturaleza. El naturismo es enemigo de la pena de muerte en cualquiera de sus manifestaciones. Los seres orgánicos no deben ser muertos. Tan sólo se admite la muerte inevitable de los inorgánicos, ya que sin ella se haría imposible la vida del hombre. […]

[…] La mayor parte de los naturistas, lejos de serlo por convicción, lo son casi puede decirse, por agradecimiento […]

[…] Desahuciados de todos los médicos se han agarrado al naturismo como última tabla de salvación, y al ver que el naturismo, como agente poseedor de todos los remedios de la única ley y de la única soberana que había en el mundo, les salvaba, han admitido su eficacia y su teo-ría. […]

[…] El naturismo, teóricamente, no es demoledor y ha nacido dentro de la sociedad actual sin que pretenda destruirla, si bien en el fondo comprende que mientras subsista, su ideología nunca podrá ser una realidad. El naturismo ha de ir forzosamente agregado a otra idealidad de creación social. Pero desde el momento en que el naturismo no quiere civilización, tampoco quiere sociedad. Por lo tanto, el naturismo ha de ser forzosamente individualista. El naturismo que no sea anarquista, no es ni será nunca naturismo […]

[…] El naturismo […] no es otra cosa que […] una consecuencia lógica de la ciencia y los sentimientos modernos […]

Además de los argumentos históricos, hay uno de carácter legal, además de la Constitución de 1978, , que ni en el derogado Real decreto 2015/1978, de 15 de Julio, por el que se regula la obtención de especialidades médicas, cuyo artículo tercero reconocía las especialidades médicas, ni en el actualmente en vigor Real decreto 127/1984 de 11 de enero publicado en el BOE del 31, por el que se regula la formación médica especializada y la obtención de Médico Especialista, en cuyo Anexo se detallan y diferencian las especialidades que requieren básicamente formación hospitalaria, de las especialidades que no requieren básicamente formación hospitalaria, no se encuentra referencia a la medicina natural ni medicina naturista.

Por todo lo expuesto, donde queda claro que el naturismo es una filosofía de vida, un movimiento social, una forma de interpretar la realidad y un modus vivendi.

La primera promoción de Graduados en Naturopatía en la American School of Naturopathy

La primera promoción de Graduados en Naturopatía que estudio en la American School of Naturopathy en New York, fundada por Benedict Lust en 1902, culmino sus estudios de Naturopatía con un período formativo de dos años y el plan de estudios de postgrado, obteniendo así el diploma de Naturopathic Doctor superando satisfactoriamente los 10 bloques que componían el programa, que era el siguiente:

1. Hydro-Teraphy (Kneipp)

2. Massage, Osteopathy and Gymnastics

3. Thure – Brandt Massage

4. Electrical Massaage

5. Vibratory an Membranous Massage

6. Other Factors of Natural Healing System (Dietetics, Hypnosis, Sugesstions)

7. Anatomy

8. Physiology and Hygiene

9. Patologhy

10. Diagnosis (Inspections, Palpatiosns, Percussion, Auscultation)

El programa de estudios de Naturopatía cumplía con los objetivos formativos con el que Benedict Lust habia fundado la naturopatía, un programa integrador y sinérgico que contemplaba asignaturas de carácter básico en la formación naturopática y asignaturas del bloque de ciencias básicas, desarrollando así una formación teórico- práctica con fundamentos científicos.

Las asignaturas de áreas específicas contenían los principios y fundamentos de la aplicación del agua, como Agente Natural de Salud, basados en Sebastian Kneipp; así como asignaturas de Naturopatía Mecánica o Manual, a la cual se le daba la importancia adecuada pues incluía Massage, Thure – Brandt Massage, Electrical Massaage, Vibratory an Membranous Massage, y Osteopathy; también incluía otros factores del sistema natural de salud como Dietética, Hipnosis, Sugestión..; y las ciencias básicas que forman parte de las áreas no especificas de Naturopatía, donde incluía Anatomía, Fisiología e Higiene, Patología y Diagnosis ( Inspección, Palpación, Percusión, Auscultación).

En definitiva una formación científica y profesional que da comienzo a la historia académica de la Naturopatía, cuya primera promoción completó y que ya forma parte de la Historia de la Naturopatía.

MIENTRAS QUE LA FORMACIÓN NATUROPÁTICA COMIENZA EN ESPAÑA EN EL AÑO 1.925

Cuando José Castro y Nicolas Capo abren la primera escuela de contenido naturopático denominada “Escuela de Naturotrofología” comienza el proceso formativo de la Naturopatía española. Está escuela se aperturó el día 4 de Abril de 1.925 en Barcelona. El discurso de apertura fue realizado por Nicolas Capo; discurso que reproducimos íntegramente con autorización de Odina Capo

PALABRAS PRONUNCIADAS EN LA APERTURA DE LA ESCUELA NATUROTROFOLOGIA POR NICOLAS CAPO LA NOCHE DEL 4 DE ABRIL DE 1925 EN BARCELONA

Pronto hará dos años que salimos con el Prof. Castro llenos de esperanzas en el corazón y en las frentes, rumbo a Europa, de aquella esplendente república americana, el Uruguay, para continuar con más tesón y amor la obra que allí emprendimos, especialmente con la fundación de la Escuela Libre Naturista, la que fue y sigue siendo un hecho histórico y una suprema necesidad del ideal en las avanzadas de las columnas del Vegetarismo moderno el Neovegetarismo.

El hombre, el espíritu humano, puede tener unos momentos de duda al verse ante la realidad de un brazo que es capaz de borrar la obra de tantos siglos, un cerebro que olvide los senderos trazados por la intuición. Su matemática puede equivocarse… pero ¡jamás! el corazón humano. El corazón, luz de hombre, edificio del arte y de la suprema aspiración, no olvidará nunca la ley de orden y conducción del hombre hacia el regazo de la madre Natura… A pesar de los estruendos y convulsiones sociales que en la actualidad agitan las mentes…., A pesar de los vaivenes y tumbos y retumbos que los individuos sufren en sus venas y órganos por los achaques de la vida antinatural y enfermiza, el corazón, todo sabiduría y dominador de las evoluciones internas de los mundos, está siempre alerta, y nos exhorta siempre a volver siempre hacia la Naturaleza; él se revela siempre en contra de todas las ignominias y en contra de todas las injusticias. Y desde que salimos de aquel Montevideo de nuestra juventud y luchamos por la causa del progreso, ya desde mucho antes de salir, abrigamos en nuestro interior la idea de volver a levantar una Escuela, de volver a elevar un obelisco de enseñanza pro salud , como un escudo contra las enfermedades – la inmunidad fisiológica -, erguido y altivo, en los centros más apropiados y selectos de la vasta nación española, donde Cervantes, enjuto de cuerpo, pero grande y hondo de espíritu , derramó su potencialidad cerebral y su volcán de idealismo y poesía, conmoviendo a los tiranos, estremeciendo a los fríos mármoles y emocionando a los hombres del Nuevo Mundo, donde llegaron en otra hora las carabelas de Colón… Nuestro objeto al visitar a Galicia, la región bilbaína, la valenciana, la alicantina, la de Málaga, la de Madrid y la de Cataluña, fue precisamente el de investigar la naturaleza que tienen sus habitantes, ver sus costumbres y sus estados evolutivos, sus climas, sus industrias y comercios, sus industrias gigantescas, que desafían al cielo, sus aguas, sus ríos, sus tierras más o menos fecundas, así como también su concepto de la fe y optimismo de la vida. Barcelona nos pareció, sin duda alguna, la mejor, por su internacionalismo, para las grandes empresas del progreso; y por la unión entre los hombres de pecho abierto a todo lo nuevo, la más apropiada hoy para asentar y extender la propaganda de divulgación de la Ciencia del Bien Vivir, la Trofología y Trofoterapia. Queremos que la ciudad condal sea cuna y jardín de una escuela que ha de asombrar al mundo, no sólo científico, sino al mismo conjunto de vegetarianos (modestia aparte), por su nueva forma y fondo, por su síntesis pro salud y por sus positivos resultados en la práctica de la vida diaria. Queremos libros nuevos. Queremos escuelas nuevas. Queremos hombres nuevos. Por lo tanto, damos por fundada la Escuela Naturotrofológica con el apoyo, deseo y consentimiento de todos los buenos amigos del Vegetarismo, que forman legión, dando su voto los presentes con el hecho de acudir a la Asamblea y contribuir a su sostenimiento material y moral, y, como en forma de nuevos Quijotes, propagar nuestras buenas nuevas al resto de la sociedad enferma y desorientada en su salud integral, que hace eterno sus sufrimientos y muy triste la vida antinatural en que se agita y vive… sin luz, sin sol y sin esperanzas. La Escuela, tal como hoy puede desenvolverse su área, es pequeña; su vehículo de expansión limita nuestras actividades, y los deseos espirituales pro regeneración humana piden más campo, más vías de expansión y mayor manifestación de voluntades, para plasmar y cristalizar en hechos las ideas concebidas en la conciencia y en el corazón. Porque entendemos que no tienen absolutamente ningún mérito el enseñar y propagar una idea si no se es consecuente con la misma; por eso decimos que esto es pequeño… Pero no importa: el calvario de los Cristos es más bello cuanto más escabroso es el camino a subir… Más adelante… nuestro propósito es fundar un gran Sanatorio – Colonia Naturista, anexando viviendas para los enfermos que han pasado por la clínica y para los naturistas convencidos que quieran vivir, de acuerdo con la ciencia, la sociología y la religión, una vida más vivificada, una vida al sol, a la luz y entre flores y frutas, donde los pájaros canten y nuestros corazones le contesten… Luego más allá, melocotoneros, más acá las uvas, más al centro un verde limonero que dice: ¡Pureza! ¡Pureza!. Y sentados por entre los céspedes, algunos enfermos que han llegado de la ciudad doliente y enfermante, con tubérculos en los pulmones, pero que ya no escupen rojo, sino que sonríen ante un libro de Pitágoras que leen al sol; porque después de tomar el sol en su piel, respirar aire con oxígeno puro y comer los alimentos racionales y curativos, es decir, después de haberse alimentado trofológicamente , su organismo descansa, sus células despiertan, ven la luz de la salud, se higienizan, y luchan contra los malos humores, contra las morbosidades, contra los enviciamientos de los nervios y del paladar. En posesión de ese despertar sublime, desean la vida, se rebelan contra la enfermedad y los dogmas familiares, porque han visto la luz de la salud y piden sensibilidad trófica. Entonces comienza la generación de todas y cada una de las moléculas que componen el protoplasma de la célula, y estas células a su vez regeneran el conjunto, a los tejidos y a los órganos, y por ese nutrimento viene como consecuencia la fuerza, el vigor y la energía. Ese es nuestro ideal, donde con comodidad se pueden regenerar todos con suma facilidad y de manera segura. La vida de campo en sociedad con nuestros afines es nuestro ideal, y realizaremos esto cuando los hombres de buenos y fraternales sentimientos, de buenas imaginaciones, de templada voluntad y de medios materiales los quieran emplear para tan magna obra. Allí es la vida sencilla que emancipa de las esclavitudes. Vida sencilla rodeada de una atmósfera de salud y de pureza, saturada de emociones internas santas y libertadoras, y donde se puede asegurar a la progenie humana un porvenir de gloria y la mejor herencia, que es una buena sangre (y no montones de oro) y unos mejores tejidos, que así es como nuestra raza se perpetúa y se perfecciona eternamente… Esa es la vida sencilla y normal para la que el hombre ha venido a la tierra. ¡A vivir! La enfermedad y el dolor en el hombre representa el error y la sombra del Bien, luego la enfermedad y el dolor es lo más mínimo, con suma facilidad se puede evitar. Como nosotros tenemos el concepto de que todas las enfermedades se generan por una alteración del Metabolismo trófico (distrofia interna), o por una alteración del roce molecular combinado con el destronamiento de los sentidos de la inervación, y, principalmente, debido a la desnutrición, por falta de alimentos tróficos naturales (las sales) en los tejidos, los humores sanguíneos y la presencia de tóxicos debidos a las fermentaciones en el aparato digestivo ; como consecuencia especial de todos esos desarreglos, vienen, al cabo de años, las alteraciones de las glándulas de segregación interna (funcionamiento endocrino); la enfermedad, en resumen, no es más una graduada alternación de la alimentación diaria del hombre. Entendemos por alimentación del hombre, entrando en ella la tonificación de la piel por el sol y el aire, la oxigenación pura de los pulmones, y la alimentación bucal (donde entran productos sanos y bien armonizados y completos). Y regularizando esta alimentación completa, que equivale a hacer trofología, es cómo pretendemos aquí en la Escuela (aunque no de una manera tan perfecta como en el Sanatorio)sanar, curar o, mejor dicho, equilibrar y regenerar los organismos lacerados por el error, las malas costumbres y los vicios de la civilización; a la que ese conjunto de organismos celulares, llamado hombre, ha sido sometido, y esclavizado por enfermedades tan terribles como el cáncer, diabetes o cualquiera de las manifestaciones del artritismo : gota, tofos, reuma, nefritis, arteriosclerosis y las anemias en general. Todas las enfermedades son, por la Trofología, infaliblemente curables, o mejor dicho, regeneratrices , si es que no faltan al enfermo pocos días para morirse, o si es que no se cumple al pie de la letra el plan prescrito por la Trofoterapia . Trofoterapia quiere decir Trophos, alimento, y terapia, curación: es la ciencia de la alimentación curativa, que pretende curar, sanar, regenerar, todas las enfermedades exclusivamente por la alimentación, por malas y rebeldes que aquellas sean.

La alimentación curativa consiste en que sea purificante, especializada e individualizada para cada enfermo, entendida en su triple aspecto: sol , aire y alimentación , empleando en ésta especialmente los alimentos llamados catalíticos (que son todas las frutas jugosas ácidas y dulces) y todas las ensaladas tiernas y frescas, y los caldos de verduras; pero todo debidamente seleccionado, combinado y adaptado para cada caso , sin más necesidad de medicamentos químicos, tóxicos, ni paliativos, ni operaciones ni otras aplicaciones de baños inútiles, para llegar al verdadero concepto hipocrático “que tu alimento sea tu única medicina y que ésta sea tu único alimento”.

Enseñar, educar e instruir en todos esos sentidos a la Humanidad doliente, que constantemente va buscando en vano, con sus cuerpos, nervios y pensamientos execrados, lacerados y moribundos, por los centros del engaño y del lucro; enseñar a ver esos errores y lacras y la manera de evitarlos y corregirlos, es lo que tiene por base esta Escuela, que, a pesar de no ser definitivamente nuestro ideal, repetimos, es el paso más avanzado en las filas de la vanguardia de las instituciones verdaderas pro salud humana . Y en este punto la Humanidad está atrasada. Como veréis por nuestra modesta obra, no venimos a traeros inventos gloriosos, panaceas sociales ni paraísos artificiales, sino simplemente a exponer, a educar, a enseñar e instruir en la verdadera y única ciencia y filosofía capaz de devolver la salud y la felicidad perdida a los hombres, y que hoy tanta falta nos hace, especialmente en los momentos actuales de caos, pesimismo y de pestes, cuando tanta confusión existe con respecto a si el Naturismo cura o no todas las enfermedades. Al llegar a este punto, nosotros decimos que no, que lo que hace el Naturismo es sólo regenerar los cuerpos enfermos por una vida sencilla, sin falsear la curación. Lo nuevo que nosotros traemos, es que podemos decir bien alto, gritar a todos los ámbitos, que la enfermedad y la impureza celular en el ser humano no tienen derecho a existir, no tienen razón de ser, y que debe hacer todos los esfuerzos posibles para su extirpación radical; esfuerzos que consisten, más que en ningún secreto, en reformar las normas de vida privada y pública.
No tiene derecho a existir enfermedad alguna, porque están de más, máxime hoy que existe esa ciencia natural llamada Trofología , que regenera, purifica, robustece y santifica al hombre, sin darse cuenta; porque así como en la salud física, así ocurre en la espiritual: a medida que se va haciendo más sano, menos se siente el cuerpo, y a medida que el espíritu se va santificando, por los pensamientos puros, menos se siente el sacrificio, porque el hombre, entonces, se convierte en la redención misma… El CARNIVORISMO es una pena. El ALCOHOLISMO es una locura. El NARCOTISMO una aberración. Y un régimen alimenticio incompatible, una equivocación, y no una crisis en el aprendizaje humano. Tomemos el sendero de la verdad, que estaremos en vía salvadora….

Eduquémonos y reeduquémonos, luchemos contra nosotros mismos; la fiera la tenemos debajo de nuestra piel, no está por las calles. Hablemos al mundo. Por grandes que sean nuestros sacrificios, salvemos a la infancia en nosotros; por profundas nuestras tribulaciones y nuestras dudas, demos el paso adelante, seamos fuertes de espíritu, tengamos fe en nosotros mismos, tengamos fe en el porvenir. La Humanidad selecta no debe perecer, las fuerzas renovadoras del macrocosmos son inagotables e imperecederas, y son tantas, que si algún día cayéramos, nos levantaríamos siempre, siempre, con la cruz a cuestas, como nuevos Cristos, gritando a los demás: ¡Levántate y anda! ¡El nacimiento del Naturismo trofológico representa en la historia de las Ciencias de la Salud un paso decisivo para la salud de la Humanidad!

Hace 70 años H. Benjamin ND enuncia las bases de la Naturopatía

En 1936, H. Benjamin, Naturópta inglés publicó su obra “Everybody`s Guide to Nature Cure”, publicada en 1936, donde sentó los que para él eran los principios fundamentales de la Naturopatía:

Primero.- Según Benjamin, el principio más fundamental es “que todas las formas de enfermedades se deben a la misma causa, es decir, a la acumulación en el sistema de sustancias residuales y desechos corporales que se han ido aposentando en el organismo del individuo en cuestión a lo largo de los años, por causa de hábitos de vida equivocados”. Se deduce que “la única causa de curar la enfermedad es usando métodos que capaciten al sistema para desembarazarse de estas acumulaciones tóxicas, que obstaculizan diariamente el funcionamiento de la maquina humana”.

Segundo.- El organismo siempre procura lograr el bienestar del individuo”, de modo que los síntomas de todas las enfermedades agudas (desde los resfriados a las fiebre tifoideas) “no son sino intentos del organismo de eliminar las sustancias de desechos acumuladas (algunas de las cuales son heredadas) que dificultan su buen funcionamiento”.

Tercero.- El tercer principio de Benjamin es que “el organismo puede por si mismo operar la vuelta del bienestar normal que denominamos salud, siempre y cuando se empleen los medios adecuados para facilitar su actuación”.

Los medios adecuados para facilitar la recuperación del organismo, según Benjamín, que propone la Naturopatía son: el ayuno, la dieta científica, la hidroterapia, las medidas de fortalecimiento corporal e higiénico en general y la psicoterapia.