El Trabajo Terapéutico

¿En qué consiste el trabajo floral?
El terapeuta floral no es un sanador, ni curandero, es un educador; es decir ayuda a la persona a que conozca su mapa emocional. y que, en última instancia, el paciente pueda asociar la emoción que desencadena un síntoma. Se intenta que la persona sea parte proactiva de su curación, que se conozca y, al conocer su mundo emocional, pueda reconocer la causa emocional de los síntomas.
Después puede, incluso sin flores, “curarse a sí mismo”,
conociéndose a sí mismo. Esa es la verdadera labor del terapeuta floral. Por eso, cada vez que uno va a hacer una entrevista, tiene que explicarle al paciente qué va a tomar y para qué es. Ahora, como a nadie le gusta que le señalen sus defectos, hay que decirlo con virtud.

Muchas veces, la gente se queda pegada en el defecto, asocian la flor con el defecto, pero las flores actúan por polaridad, desarrollan una virtud donde hay un defecto. Eso es lo que realmente hacen las flores, o sea, en última instancia, las flores son una herramienta de autoconocimiento, siempre y cuando la terapeuta haga
el trabajo de explicarle al paciente lo que toma y para qué. Si no, la persona se decepciona, y hasta puede pensar que las flores actúan como efecto placebo, que mientras se tomen con fe funcionan, pero que después pierden su efecto.

Pareciera haber un auge de la terapia floral en Chile, ¿es eso efectivo?
Sí, por eso hay que cuidarlo. Yo creo que tiene que ver con los resultados, del boca a boca. Cuando empecé a hacer los cursos de flores, pensé que cuando formara el 1% de la población de Santiago, me retiraría y me iría a mi casa. Y resulta que esto no para, cada vez hay más demanda por cursos y terapia floral.

¿Cuáles son los riesgos?
Que sea una moda. Eso ya se ha vivido en otros países. En Argentina, antes de su crisis económica, tú ibas a un congreso de terapia floral y te encontrabas con 2.000 ó 3.000 personas. Vino la crisis y se quedó la gente que tenía que quedarse. El año antepasado, en el mismo Congreso, no había más de 120 personas….porque pasó la moda.
Por eso, es básico que toda persona que haga un curso de terapia floral, haga el curso de ética, donde se encuentra la filosofía de Bach.

Formación de los Terapeutas

¿Qué formación debería tener un terapeuta floral?
Conocer la filosofía de Bach. El tema no es conocer las flores: uno compra un libro y tiene una buena descripción de las flores, sino conocer el respaldo teórico-filosófico que sustenta la terapia floral; porque la terapia no son aspirinas para sacar un dolor, sino una herramienta de autoconocimiento, una herramienta de ampliación
de la conciencia, para que pueda ver en mí lo que antes no veía. Si yo antes era una persona intolerante y no me daba cuenta de eso, bueno, con las flores ahora me voy a dar cuenta de que estoy siendo intolerante. O, si yo era una persona impaciente, irascible porque la gente lenta me molestaba, al tomar flores empiezo a aceptar el ritmo de los demás, me vuelvo tolerante al ritmo. Puede haber
intolerancia al modo de cómo la gente hace las cosas, al ritmo o a la gente en sí, o bien miedo a la gente. Entonces, la finalidad de las flores es, en última instancia, que la persona se conozca a sí misma.

¿Cuáles son las condiciones que debe reunir un buen terapeuta floral?
En general, la gente cree que debe tener condiciones de tipo cognitivo, pero la única condición es querer ayudar al otro; tener capacidad para acoger, para escuchar y ayudar al prójimo.

¿Por qué, en general, los cursos son tan extensos?
Las 38 flores se aprenden en un rato, con buena memoria se aprenden en medio día; en sí el tema son las emociones. Yo creo que hacer un curso de flores en Argentina, con 3 meses basta, porque saben de las emociones, expresan sus emociones, pero nosotros no. Hay un desconocimiento total del mundo emocional. Por un problema cultural, tenemos mucha represión de las emociones, ni siquiera las nombramos por su nombre. El curso, en realidad, no es para conocer las flores, es para conocer, relacionar y conectarnos con las emociones.

Creo que uno de los peores problemas que veo en los cursos cortos es que la gente no se hace terapia, no se conoce a sí misma, no tiene alguien que le ayude a conocerse y, por lo tanto, no va a poder ser
un buen terapeuta.

Yo tengo una ex alumna que ha hecho todos los cursos, se sabe todas las flores, pero es incapaz de hacer un diagnóstico: es sólo mente y no se conecta con las emociones.

¿Qué pasa con la gente que sólo quiere ganar dinero con esto?
Soy una convencida de que la energía todo lo va arreglando; a la gente que quiere sólo ganar dinero, le llegan pocos pacientes o no le llegan pacientes. Yo lo veo con mis propias alumnas que egresan, las que realmente desean ayudar al prójimo son las que tienen más pacientes y son las primeras que abren consulta y se independizan.

¿Es posible autoprescribirse esencias?
Sí, se puede, siempre y cuando uno quiera trabajar cosas puntuales.
El miedo a un examen, o cosas así; pero conocerse a sí mismo, es difícil, porque uno se pisa la cola. Yo perdí como 8 ó 10 años; sin referencia, uno va dando vueltas en círculo.

En el mercado están representadas varias marcas de flores de Bach, ¿son todas iguales? ¿En qué debe fijarse el público antes de comprar una determinada marca?
En lo personal, yo compraría cualquier marca europea, porque con seguridad son las mismas flores que utilizó Bach. Pero si me venden un Agrimony o un Wilow hecho en Chile, no, porque yo sé que no es lo mismo, pues no es la misma especie.

Trabajo Social

¿Existe alguna dimensión social en el trabajo que realiza la Escuela?
Sí, tenemos formación de terapeutas florales con personas que trabajan y que tienen mucha capacidad de ayuda en los policlínicos municipalizados. En los policlínicos, les enseñan a algunas personas a poner inyecciones, a curar heridas, y ellas son las que hacen los domicilios, no porque sean empleadas del Ministerio de Salud, sino porque tienen mucha capacidad de entrega. Algunos de éstos en donde
hemos formado terapeutas están ubicados en La Victoria, en La Legua, en El Bosque. También se han formado terapeutas florales para instituciones: por ejemplo, para el Hogar de Cristo. Y hay grupos de chicas que trabajan en hogares de ancianos. Ahora mismo, hay una persona trabajando en el policlínico de San Miguel. Pero lejos, lo más bonito ha sido formar terapeutas en sectores donde hay menos acceso para pagar psicólogos o psiquiatras.

Una última reflexión en relación con las esencias florales…
Las esencias florales, si se usaran como debe ser, como herramientas de autoconocimiento, serían de gran ayuda para muchas personas, familias, e incluso para la sociedad toda. Porque cuando uno se va haciendo consciente y va desarrollando virtudes, va mejorando todo su entorno. De hecho, cuando uno comienza a tomar flores, es el entorno el primero que se da cuenta de los cambios, no uno.

Extraído de Revista Mundo Nuevo
http://www.mundonuevo.cl

Anuncios