Los orígenes de la acupuntura y por tanto de la Auriculoterapia se remontan a unos cuatro o cinco mil años antes de Cristo. Al principio sólo se conocía algunos puntos hasta que poco a poco se iría detallando el “mapa auricular o de los puntos reflejos de la oreja”.

Es muy interesante ver que otras culturas (Egipto, Persia, Grecia, Roma, etc.) también conocía el uso de la Auriculoterapia. En la mayoría de los casos sólo se conocían algunos puntos y generalmente se desconocía el porqué de su eficacia.

En muchos casos se descubría está asociación entre estimulación de puntos reflejos en la oreja con la mejoría de algunas enfermedades o de algunos síntomas por accidente. Una espina clavada o una herida podía coincidir accidentalmente con un punto y alguna persona observadora anotaría la “coincidencia”.

La cauterización de puntos concretos de la oreja era la técnica más habitual de aplicar la Auriculoterapia (especialmente para tratar las ciáticas o lumbalgias)
Los médicos musulmanes de la Edad Media también conocían la Auriculoterapia aunque fuera parcialmente y sintomáticamente.

A partir del siglo XVI con el auge del comercio entre Europa y Asia se empieza a conocer la Acupuntura y la Auriculoterapia.

Será a partir de 1927 cuando se formará la Sociedad Internacional de Acupuntura en parís gracias a George Soulié de Morant (cónsul francés en Pekín) que divulgará de un modo serio y profundo la Medicina Tradicional China y con ella la Auriculoterapia.

El impulso definitivo lo daría en1950 el Dr. Paul Nogier tras observar a pacientes con marcas en las orejas por tratamientos contra la lumbalgia. Empezó a estudiar esos puntos gracias a un detector de puntos (medidor de resistencia eléctrica)

Fue el primero en hacer un mapa completo de la oreja con los puntos más importantes y su relación con los órganos de nuestro cuerpo. Su concepto, en la Auriculoterapia, de relación oreja y feto invertido continúa siendo de total vigencia.

Josep Vicent Arnau

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