HOMEOPATÍA

    El tratamiento homeopático busca regular al cuerpo, darle equilibrio y orden a sus funciones. Esto es posible porque en la enfermedad se está muy sensible a este tipo de regulación biológica. La homeopatía es una terapia atóxica, sin efectos secundarios ni contraindicaciones, que hace reaccionar al propio organismo, no hace daño y brinda una rápida sensación de alivio y bienestar al enfermo.

  Los remedios homeopáticos  actúan como estímulos o señales de alerta para nuestro cuerpo, cuando él es incapaz por alguna razón de reaccionar o responder ante su desequilibrio que produce  enfermedad. Actúa como una vacuna al aumentar las defensas de los niños para que puedan enfrentar y atacar los microbios o virus que los infectan.

Las autoridades de salud lo comprenden y promueven su atención en más clínicas y proyectos de investigación para estos temas con cada vez mayor interés. Vale la pena investigar este campo y es urgente otorgar la financiación adecuada.

Es importante tener mayor confianza en la HOMEOPATÍA porque puede curar enfermedades de todo tipo y muchas veces cuando otra medicación no puede aliviarlas. Cada vez más el tema entra en los estudios universitarios lo que permite que los profesionales de la Salud recién titulados estén mejor informados sobre las indicaciones de los remedios homeopáticos, ganando así una cultura homeopática aunque no la usen en su sector específico.  Además los jóvenes investigadores ganan en interés y entusiasmo por la homeopatía porque pueden desarrollar estudios en esta disciplina.

Es importante la investigación en homeopatía porque permite ampliar nuestra comprensión de la realidad biológica y fisiológica, en la salud y en la enfermedad.

La homeopatía es una terapéutica necesaria pues puede tratar con éxito las enfermedades alérgicas, el asma, la migraña, la tos persistente, la nariz obstruida, el reumatismo, la artritis, las enfermedades de la piel y de la digestión,  la hipertensión y enfermedades del hígado… etc.

Muchas infecciones e inflamaciones se curan con homeopatía, como infecciones de ojos, oídos, dientes y anginas. La digestión mejora mucho con la terapia homeopática pues ayuda a curar la gastritis y la colitis. Así la persona puede comer lo que antes no comía.

Hay remedios homeopáticos para ayudar en la recuperación por  golpes, pinchazos, cortadas, torceduras y fracturas. También cuando se sufre mucho por picaduras de insectos.                               

Es de gran utilidad en dolores, como el dolor cólico de la menstruación, el dolor de cabeza por migraña, el dolor en boca por aftas, los cólicos por diarrea. El dolor por hemorroides, el dolor de cintura y del talón. En cualquier forma de dolor, la homeopatía ayuda y apoya a los analgésicos comunes. Esto es importante pues no producen gastritis como los analgésicos. Los remedios homeopáticos no tienen efectos nocivos para nuestra salud, ni son tóxicos aunque nos tomemos un frasco entero del remedio.

La Homeopatía, también es muy efectiva cuando hay picor, ya sea en la piel cuando hay dermatitis alérgica con sarpullido (por sol, calor, sudor), en el picor de nariz del coriza, o en el prurito por alergias y taponamiento nasal.

No olvidemos que es de gran utilidad en todo tipo de patologías mentales y emocionales, y en enfermedades psicosomáticas.

En las infecciones de larga duración que no quieren desaparecer a pesar de otros tratamientos, la homeopatía puede ser la solución, pues aumenta las defensas y resistencia del cuerpo al contagio y a los cambios de clima, de estación o de temperatura.

El tratamiento homeopático no es lento si el paciente está en contacto con su homeópata, porque muchas veces es necesario cambiar las medicinas, en el curso del tratamiento, para avanzar más rápido en su curación.

Al poco tiempo el paciente estará más fuerte, podrá hacer una vida normal, enfrentar cambios de temperatura, mojarse, comer cualquier alimento y sentirse mejor en todos los sentidos, no sólo a nivel físico.

La homeopatía no se contrapone con otras medicinas convencionales o complementos dietéticos, pero a veces es mejor tomar solo la homeopatía para evitar el daño que causan otros remedios demasiado fuertes.

  VERSION PARA NATURÓPATAS Y  PROFESIONALES DE LAS CIENCIAS DE LA SALUD.

 HOMEOPATÍA.

    La homeopatía es un acercamiento tentativo a la regulación bioenergética del organismo, usando una interfase fisicoquímica, siendo posible dada la extrema sensibilidad de sistemas biológicos a este tipo de regulación. La fuerza potencial de este método consiste en su intento de alcanzar el grado máximo posible de especificidad de la intervención regulatoria exógena. ¿Cómo puede lograrse el máximo de especificidad de información, si sabemos tan poco de éstos sistemas bioenergéticos?

La respuesta está en el principio fundamental de la tradición homeopática, el principio de similitud.

   La aparición de síntomas obedece a una manifestación sensible y temprana de un desorden homeostásico. La homeopatía es más efectiva cuando aborda este complejo y sutil dinamismo de la enfermedad. Su estrategia de análisis de síntomas y la aplicación del principio del similia puede compensar nuestra ignorancia sobre los detalles de las complejas redes homeostásicas biológicas. La similitud sintomática sería la guía para adentrarse a niveles de gran complejidad, relativos a la  naturaleza íntima de los desórdenes de información en cada sujeto.

En pocas palabras, la homeopatía puede considerarse como la mejor forma de explotar las reglas de la homeostasis en sistemas complejos.

    En torno a la homeopatía, podemos vislumbrar cambios mayores en los sistemas homeostásicos y eventualmente la curación del organismo mediante el estrés leve pero cuidadosamente seleccionado al administrar diluciones potenciadas en dosis bajas. De esta forma los fármacos homeopáticos actúan como sustitutos para una señal endógena regulatoria que por alguna razón resultara inadecuada o inefectiva pues el sistema ya no es sensible al mismo, estando fijado hacia un atractor patológico por la enfermedad misma. El principio del similia presupone que la tendencia intrínseca a la auto-recuperación pueda ser reforzada o asistida activamente mediante un estímulo adecuado a un sistema cuando éste se encuentra en un estado de sensibilidad específica. La intervención terapéutica del método homeopático confía en que el organismo sabrá como recibir la información, decodificarla y emplearla para restaurar el equilibrio perdido. Nuestro modelo del principio de semejantes se basa en el concepto de la homeostasis y la comunicación biológica. En dicho modelo LA HOMEOPATÍA CONSISTE EN LA REACTIVACIÓN DE LA COMUNICACIÓN BIOLÓGICA.

Las áreas de investigación inauguradas son múltiples y muy amplias. Las autoridades de salud debieran comprenderlo y promover proyectos de investigación adecuados en estos temas, con mayor convicción y entrega. Si vale la pena investigar este campo, necesariamente procede de manera urgente otorgar el financiamiento adecuado.

    Igualmente deseable resulta eliminar en los círculos académicos el escepticismo hacia la homeopatía que les ha caracterizado y que en ocasiones es abiertamente  hostil. Si el tema entra en el léxico universitario, cumpliremos con dos objetivos importantes: primero, los profesionales de la Salud recién titulados estarán mejor informados sobre las indicaciones de ciertos fármacos homeopáticos. Es innegable que una cultura homeopática seria útil para los técnicos de Salud, aunque no pretendan usarla en su sector específico. Además, el investigador joven tendría un incentivo para desarrollar estudios en esta disciplina.  Es muy importante la investigación en homeopatía. Desde un punto de vista general, permite ampliar nuestra comprensión de la realidad biológica y fisiológica.  

Autor. DR PAOLO BELLAVITE